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El rey de la confitura de tunos indios

El rey de la confitura de tunos indios

Bernardo Zinhard llegó de Dortmund en los 80 y montó un pequeño restaurante, pero pronto descubrió que en la isla había muchos cactus y nadie hacía confitura de tuno indio, así que se lanzó a ello. Sin medios, él mismo la hacía, envasaba y vendía. Hoy posee una industria de 20 empleados que procesa 260 toneladas de fruta.

Carlos Sixto De Inza Serrano y C. de Inza / Arrecife

Lunes, 9 de octubre 2017, 12:04

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Para Bernardo y su familia, como para la mayoría de los grandes emprendedores, los comienzos fueron duros. Su hijo Philipp, uno de los propietarios de la empresa de Bernardo’s Mermeladas, cuenta cómo su padre llegó en el año 83 a la isla y montó un pequeño restaurante en Mácher; y cómo se le ocurrió empezar a hacer mermeladas a pequeña escala para vender a sus clientes más habituales.

Partió de la idea de que no existía la confitura de tuno indio, al menos nadie la comercializaba, pese a que la isla estaba llena de tuneras, en fincas semiabandonadas y barrancos, cuyos frutos nadie cogía y acababan por pudrirse. Así que tomó nota y empezó a cocinar en casa.

Él y sus hijos pequeños recogían los higos picones de las tuneras de barrancos y fincas a cuyos dueños pedían autorización, mientras su padre cocinaba la confitura en una olla. En casa la envasaban, rotulaban a mano cada tarro y los cubrían con tapas caseras, mientras el propio Bernardo, después de noches enteras cocinando, de madrugada viajaba a Fuerteventura para vender el producto. «Había veces que mi padre estaba tan apurado que si no le pagaban sobre la marcha no tenía dinero ni para la gasolina de vuelta a casa», explica orgulloso Philipp.

Poco a poco las tiendas de recuerdos, algunos restaurantes y pequeños supermercados empezaron a interesarse, hasta que en el año 95 fundaron la empresa Bernardo’s Mermeladas.

Desde entonces mucho han cambiado las cosas, pasando de producir en casa unos 60 kilos de confitura extra a la semana a los más de 260.000 que producen la empresa familiar anualmente, explica Jesús Miranda, actual responsable de ventas.

Siempre fieles a la clave del éxito: producción artesanal con frutas y productos naturales, exclusivamente de Canarias, sin conservantes ni colorantes y siempre tratando de innovar y crear nuevos productos.

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