El calderón gris, como en casa

La Sociedad para el Estudio de los Cetáceos en el Archipiélago Canario (SECAC) lleva años siguiendo a este delfínido en nuestras aguas y maneja un censo fijo de un centenar de ejemplares

Carlos Sixto De Inza Serrano
CARLOS SIXTO DE INZA SERRANO

El trabajo a cargo de la Sociedad para el Estudio de los Cetáceos en el Archipiélago Canario (SECAC), que preside el científico Vidal Martín, sobre la población del calderón gris y otros cetáceos, se inició en el año 1999 dentro de un estudio a largo plazo de ésta especie en las islas. Hasta la fecha se han realizado 180 avistamientos y se han obtenido más de 20.000 fotografías.

Las conclusiones apuntan a que en el archipiélago canario se ha comprobado su presencia a lo largo de todo el año, hasta el punto de considerar que reside en nuestras aguas de forma estable, como lo demuestran los avistamientos de un mismo individuo a lo largo de varios años.

Según el responsable del estudio y presidente de la SECAC, Vidal Martín, «esta especie puede encontrarse tanto en aguas profundas, donde la pendiente cae abruptamente (como en el Norte de Gran Canaria), o bien en zonas someras, a pocos metros de la costa, y probablemente esta distribución refleja el comportamiento de alimentación». Aunque se distribuye por todo el archipiélago, Martín señala que prefiere tres sectores, caso de la costa Norte de Gran Canaria frente al puerto de las Palmas de Gran Canaria (también utiliza las aguas poco profundas de la extensa plataforma insular del sur de Gran Canaria); las aguas del oriente de Lanzarote y Fuerteventura; y la costa norte de Tenerife (especialmente frente a los municipios de Buenavista del Norte y Garachico).

El estudio de la especie se ha realizado en el marco del Observatorio de Cetáceos de Canarias (OBCECAN) fruto de un convenio suscrito entre la ONG científica y el Cabildo de Lanzarote, a través de la Reserva de La Biosfera. «El objetivo principal es conocer mejor ésta y otras especies de cetáceos en el área y monitorizar las tendencias de la población, así como evaluar su estado de conservación, esta información es necesaria para una correcta gestión de la especie y el área marina protegida», según explica su principal promotor. Los censos se han desarrollado con la embarcación Kogia y la metodología de trabajo incluye la distribución, abundancia, hábitat, movimientos, estructura social y el estado de conservación de la especie en el área.

El calderón gris es una de las 30 especies de cetáceos que se pueden encontrar en el Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) de la Red Natura 2000 Espacio Marino del Oriente y Sur de Lanzarote-Fuerteventura. La SECAC posee un catálogo de más de 270 individuos identificados a través de sus aletas dorsales (foto-identificación) en el archipiélago y ha podido constatar el reavistamiento del 40% de los individuos, algunos con un tiempo de más de una decena de años. Seis individuos han sido vistos en tres islas, y el calderón gris mantiene una amplia distribución frente a la costa oriental de Lanzarote y Fuerteventura.

El tamaño medio de los grupos encontrados fue de 11 animales; y cerca del 50% de éstos contenían crías, lo que indica que las islas no sólo son un enclave importante para la alimentación, sino para la reproducción.

El calderón gris ( Grampus griseus), explica Martín, es un delfínido robusto de hasta 3.8 metros y 400-500 kg. Llega a los 45 años y se alimenta de cefalópodos y crustáceos. Vive en comunidades estables por clases de edad y sexo, en grupos de machos adultos y otros de hembras adultas con su progenie. Realizan series de 7 a 11 inmersiones de alimentación de una duración de 7 a 10 minutos, en profundidades de 20 a 566 metros, con intervalos en la superficie entre inmersiones de 1 a 3 minutos.