Acusados accediendo a la sala de vistas este viernes. / ARCADIO SUÁREZ

Culpables los seis acusados de matar a Juan Carlos Tejera

El jurado ha dado esta noche de viernes a conocer el veredicto, unánime. Fiscalía y acusación particular refrendaron las peticiones de condena

JOSÉ R. SÁNCHEZ Arrecife / Las Palmas de Gran Canaria

Los cinco acusados de secuestrar y matar a Juan Carlos Tejera en Arrecife en marzo de 2015 fueron en la noche de este viernes declarados culpables por el jurado popular encargado de dar el veredicto, tras la vista seguida en Gran Canaria desde la pasada semana por la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Las Palmas, presidida por el magistrado Secundino Alemán. La decisión, que también incluye la condena a la sexta encausada, por haber actuado como cómplice, según fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), se determinó por unanimidad.

En concreto, los cinco acusados principales deberán ser condenados por los delitos de asesinato con ensañamiento, robo con violencia, detención ilegal y pertenencia a organización criminal. La sexta encausada deberá ser condenada en calidad de cómplice de todos los delitos citados.

Ministerio Fiscal y acusación particular mantuvieron anoche las peticiones de penas ya argumentadas durante la celebración de la vista seguida por la Audiencia Provincial de Las Palmas desde el día 18. De este modo, los cinco acusados principales se exponen a condenas de entre 25 y 27 años de cárcel por cabeza, mientras que la sexta acusada se expone a 14 años de prisión.

Como acusados principales figuran José Carlos C.H., Néstor David P. P., Ángelo D. D., Juan Antonio D. R. y Antonio Enrique G. G.; mientras que la cómplice es Tania R.R., como ya publicó este diario cuando dio a conocer el informe preliminar del Ministerio Público, donde se dijo que sobre las 23.35 horas del 12 de marzo de 2015, los investigados procedieron «con ánimo de acabar con la vida de José Carlos Tejera» o a sabiendas «de que podían ocasionarle la muerte», a interceptarlo en el garaje de su domicilio en el edificio Micaela de la calle Triana de Arrecife. Se cree que la banda pensaba que la víctima tenía guardada una gran suma de dinero. Los criminales ataron de pies y manos a la víctima para que no se resistiera y le propinaron «fuertes golpes por diversas zonas del cuerpo», para depositarlo en el asiento trasero de su propio vehículo. A bordo del mismo lo trasladaron hasta la escombrera de Argana y lo dejaron en una cueva «que habían acondicionado a tales efectos». Allí fue hallado el cuerpo, con evidentes signos de tortura extrema.

Como consecuencia de los golpes, la víctima sufrió heridas y traumatismos en la cabeza de alta intensidad, fracturas múltiples cerradas y abiertas con aplastamiento de falanges de varios dedos de ambos pies, lesiones en el cuello producidas por ahogamiento y contusiones por todo el cuerpo. Todas estas lesiones le fueron producidas en vida y las ejecutaron «con plena conciencia de aumentar su padecimiento», causándole un «sufrimiento y dolor intenso e innecesario» después de «un periodo agónico prolongado», argumentó Fiscalía.