Ástrid Pérez en rueda de prensa este lunes, en el Archivo Municipal. / CARRASCO

Ástrid Pérez se opone a que el CATE vaya en el centro de Arrecife

La alcaldesa propone que la acogida de inmigrantes sea en los Cuarteles y duda que se haya hecho una inversión de 2,1 millones de euros

JOSÉ R. SÁNCHEZ Arrecife

La alcaldesa de Arrecife, Ástrid Pérez, aseguró que rechaza la instalación de un Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) en el centro de la ciudad, en el transcurso de una rueda de prensa para dar cuenta de las medidas tomadas por el Ayuntamiento con respecto a la instalación dispuesta por el Ministerio del Interior junto a la comisaría, carente de permisos municipales, insistió la regidora.

Como alternativa posible al montaje del CATE, en caso de ser en Arrecife, aseguró Pérez que podrían valer los Cuarteles, propiedad del Ministerio de Defensa. También apuntó la alcaldesa la opción del establecimiento en otro municipio ajeno a la capital, «en algún municipio gobernado por ellos«, en alusión a los socialistas, caso de San Bartolomé o Tías, si bien sin dar un emplazamiento en concreto.

Vídeo.

En relación a la infraestructura capitalina objeto de polémica en estos días, en suelo cedido por la Autoridad Portuaria de Las Palmas para la ampliación de la comisaría, Pérez puso en duda que lo instalado, 20 casetas habilitadas para atender a personas, con instalaciones anexas y cierre perimetral, haya costado 2,1 millones de euros, suma que atribuyó al delegado del Gobierno en Canarias, Anselmo Pestana, en declaraciones a varios medios. «Deben ser el cierre perimetral y las casetas más caras de la historia«, ironizó. Y añadió la regidora que no han constado tramitaciones oficiales por parte del Estado para facultar la presencia del CATE junto a las dependencias de la Policía Nacional.

Además, Pérez dijo sobre los inmigrantes que están llegando estos días en patera que «son seres humanos, aunque los tratan como si fueran animales; y Arrecife no va a ser un Arguineguín 2». A ello añadió que «presuntamente se me ha invitado a delinquir», dando el plácet para la infraestructura, colocada en octubre pasado y que no ha podido entrar en uso por las discrepancias exitentes entre las administraciones afectadas.

Recordó la alcaldesa que se ha dado por desistida la tramitación por parte de Interior, tras más de dos meses sin respuesta a peticiones formuladas desde el Ayuntamiento, dando a entender que se dará traslado de una reclamación oficial para que se proceda al desmonte. En caso de que no se actúe por parte estatal, «haremos lo que nuestros técnicos digan que hay que hacer», aclaró Pérez. Y sobre la opción de que el Ministerio del Interior presente documentación para que el CATE dispuesto pueda utilizarse, la regidora se limitó a decir que «si cumplen con la Ley, se daría la licencia, aunque no nos guste».