Varios condenados en el día que el jurado dio a conocer su veredicto. / ARCADIO SUÁREZ

29 años de cárcel para cada uno de los asesinos de Juan Carlos Tejera

Para la cómplice de los cinco principales incriminados la pena de prisión es de 12 años

JOSÉ R. SÁNCHEZ Arrecife

La Audiencia Provincial de Las Palmas, a través de su Sección Primera, ha decidido condenar a 29 años de cárcel (24 por secuestro y asesinato y 5 por pertenencia a organización criminal) a cada uno de los cinco autores de la muerte de Juan Carlos Tejera en Arrecife, según decisión hecha pública este lunes. Para la sexta incriminada en el caso, que actuó como cómplice, la condena es de 12 años de prisión.

Los cinco acusados principales, condenados por los delitos de asesinato con ensañamiento, robo con violencia, detención ilegal y pertenencia a organización criminal, caso de José Carlos C.H., Néstor David P. P., Ángelo D. D., Juan Antonio D. R. y Antonio Enrique G. G.; deberán hacer frente a una condena que no difiere en demasía de los castigos pedidos por el Ministerio Fiscalde la acusación particular, en representación de familiares de la víctima, durante el juicio celebrado en varias fechas de octubre, con jurado popular, que dio su veredicto la noche del viernes 29 de octubre.

La sexta encausada, Tania R.R., ,condenada en calidad de cómplice de todos los delitos citados, en la vista presidida por el magistrado Secundino Alemán, ve rebajada en un par de añós la petición de pena hecha por Fiscalía y acusación particular.

Todos ellos, además, deberán indemnizar a varios familiares de Juan Carlos Tejera.

En el juicio, en Las Palmas de Gran Canaria, quedó demostrado que sobre las 23.35 horas del 12 de marzo de 2015, los investigados procedieron «con ánimo de acabar con la vida de José Carlos Tejera» o a sabiendas «de que podían ocasionarle la muerte», a interceptarlo en el garaje de su domicilio en el edificio Micaela de la calle Triana de Arrecife. Se cree que la banda pensaba que la víctima tenía guardada una gran suma de dinero. Los criminales ataron de pies y manos a la víctima para que no se resistiera y le propinaron «fuertes golpes por diversas zonas del cuerpo», para depositarlo en el asiento trasero de su propio vehículo. A bordo del mismo lo trasladaron hasta la escombrera de Argana y lo dejaron en una cueva «que habían acondicionado a tales efectos». Allí fue hallado el cuerpo, con evidentes signos de tortura extrema.

Como consecuencia de los golpes, la víctima sufrió heridas y traumatismos en la cabeza de alta intensidad, fracturas múltiples cerradas y abiertas con aplastamiento de falanges de varios dedos de ambos pies, lesiones en el cuello producidas por ahogamiento y contusiones por todo el cuerpo. Todas estas lesiones le fueron producidas en vida y las ejecutaron «con plena conciencia de aumentar su padecimiento», causándole un «sufrimiento y dolor intenso e innecesario» después de «un periodo agónico prolongado», argumentó Fiscalía en su exposición de hechos.