El plan de reconstrucción de la zona devastada preverá riesgos futuros

El Gobierno de Canarias ha presentado este lunes los primeros avances y directrices para la redacción de un plan de reconstrucción de la zona devastada por el volcán de La Palma, en el que se preverán riesgos futuros y estará abierto a aportaciones ciudadanas.

EFE Las Palmas de Gran Canaria

El consejero de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial, José Antonio Valbuena, ha sido el encargado de trasladar las líneas básicas al presidente del Cabildo de La Palma, Mariano Zapata, y a los alcaldes de Los Llanos, Noelia García, El Paso, Sergio Rodríguez, y Tazacorte, Juan Miguel Rodríguez.

En la reunión también han estado presentes el viceconsejero de la Presidencia, Antonio Olivera, el consejero delegado de Gesplan, Agoney Piñero, y los consejeros insulares de Ordenación del Territorio e Industria, Gonzalo Pascual y Carlos Cabrera, respectivamente.

El objetivo de este documento, que se ha hecho en base al estudio de experiencias similares en erupciones tanto en esta isla como en otros entornos similares, es establecer «una hoja de ruta previsible» sobre las actuaciones que se deberán desarrollar una vez cese la erupción, detalla el Gobierno de Canarias en una nota.

La idea es acelerar el proceso de recuperación y adaptar la planificación al control de la ocupación de las diferentes zonas afectadas, incluidas las de alto riesgo.

José Antonio Valbuena indicó que su departamento ha creado un equipo multidisciplinar con personal técnico de Grafcan, Gesplan y Gestur y abogó por mantener la coordinación interadministrativa a todos los niveles para dar «una respuesta humana a una tragedia social de estas características en el menor tiempo posible, una vez el proceso eruptivo nos lo permita».

El consejero de Ordenación del Territorio del Cabildo de La Palma, Gonzalo Pascual, destacó el trabajo coordinado con el Gobierno de Canarias y valoró la presentación de la metodología planteada por el Ejecutivo regional.

«Confiamos en que se mantenga el diálogo entre instituciones para trabajar desde el consenso», manifestó.

Mientras, Agoney Piñero explicó que «desde el primer momento que la Consejería nos planteó la necesidad de colaborar, pusimos en marcha un equipo multidisciplinar, formado por geógrafos, juristas, sociólogos, economistas y arquitectos, entre otros perfiles profesionales, con el objetivo de aportar nuestro conocimiento y experiencia».

El marco territorial en el que trabaja el Gobierno de Canarias incluirá la recopilación de datos previos y posteriores a la erupción, un análisis de efectos, una identificación temprana de necesidades y las consecuentes estrategias de recuperación sectorizadas.

Contemplará también las infraestructuras básicas necesarias, la definición de los perfiles sociales de la población afectada, la estructura de la intervención en los diferentes ámbitos territoriales y la definición de un proceso participativo para que la sociedad palmera pueda realizar sus aportaciones al mismo.

El documento incluye asimismo una recopilación de los problemas más comunes en la fase posterior a un proceso eruptivo y las variantes desde el punto de vista medioambiental, como posibles alteraciones en la calidad del aire, el estado del suelo o el impacto que tendrá este proceso en la calidad del agua de la zona.

Los trabajos realizados hasta el momento se han basado en la Evaluación de Necesidades Post Desastres (PDNA) y el Marco de Recuperación de Desastres (DRF), ambos documentos elaborados por las Naciones Unidas.

El documento también destaca que es necesario comenzar los trabajos por la actualización de la evaluación de riesgos de esta parte de la isla.

Esta actualización permitirá que las futuras intervenciones sean adaptativas a esta nueva realidad que ha generado el volcán.