Navidades contra el desánimo por el volcán en La Palma

Son «muchas las empresas» que están colaborando para tener las mejores navidades posibles a pesar de las consecuencias de la erupción

DANIEL GÓMEZ Santa Cruz de La Palma

Armando es profesor de escuela, autónomo y padre de una niña de tres años. Una niña que, asegura, se está acostumbrando a ver a la gente triste por la calle. Una niña que ha normalizado llevar mascarilla y que ahora empieza a normalizar que en vez de agua llueva ceniza.

«¿Y si las navidades sirven como un paréntesis? ¿Y si las navidades nos permiten darnos un respiro de todo lo que nos ha pasado?», se pregunta Armando.

Nadie puede negar que hayan pasado cosas. El 2021está siendo un año duro para el Valle de Aridane, especialmente para Los Llanos. Primero fue la quinta ola del coronavirus, que obligó a pasar un verano con más restricciones de las que estaban previstas, con lo que ello supone para el comercio.

A finales de agosto, cuando la situación sanitaria mejoraba, llegó el fuego, el primer incendio urbano-forestal de la historia de Canarias. Un golpe difícil de encajar para la población del Valle, que nunca había hecho frente a una emergencia de esa magnitud, hasta que estalló el volcán. Y es que el 19 de septiembre comenzó una erupción que hizo prácticamente insignificante todo lo anterior.

En estos más de dos meses de emergencia, el número de personas evacuadas supera los 6.500. La lava ha arrasado 1.051 hectáreas entre El Paso, Los Llanos de Aridane y Tazacorte. Bajo las coladas yacen barrios enteros, miles de casas, cientos de terrenos… Y el peor dato de todos es que el volcán sigue activo.

Ante este panorama, no es de extrañar que la hija de Armando se haya acostumbrado a ver a la gente triste por la calle. El impacto psicológico ha sido muy grande. Los Llanos de Aridane, la ciudad más animada de la isla, lleva más de 60 días taciturna, paralizada por las malas noticias que surgen del volcán y resignada a barrer cenizas prácticamente todos los días. Este fin de semana, por suerte, la meteorología dio una tregua y despejó el aire de partículas y gases en el Valle de Aridane.

En cualquier caso, personas como Armando se resisten a que el desánimo siga marcando el día a día de su ciudad. A que su hija siga viendo a la gente triste. Por eso reclama un paréntesis en Navidad. Por eso se esfuerza en levantar el ánimo entre la gente que le rodea. Y por eso trata de echar una mano haciendo lo que más le apasiona: el diseño.

Armando Acosta es el fundador y director de Bulla Estudio, una agencia de comunicación digital que ha lanzado una campaña para apoyar al empresariado afectado por el volcán, al tiempo que trata de conservar el arraigo de los vecinos y vecinas de Los Llanos de Aridane. De ahí los eslóganes que ha impreso sobre un cuidado diseño: Este negocio resiste y Quedarse para luchar.

«Como respuesta al volcán hemos creado una campaña digital para demostrar que somos unos luchadores y que seguiremos luchando. Pudimos con el coronavirus, pudimos con el incendio y vamos a poder con el volcán. Este mensaje se ve reflejado en el diseño de la campaña, y también la imagen escogida: dos brazos, uno lleno de ceniza que representa al afectado, y otro limpio, impoluto, que representa a la administración y a esas personas que están poniendo de su parte para salir de esta», explica.

Armando Acosta también está sufriendo en primera persona las consecuencias económicas del volcán. Junto con su mujer, Evila Méndez, dirige Kirei Belleza, un centro de estética que ha visto caer más de un 70% su facturación con el estallido del volcán. Un caso que tristemente se replica en otros muchos negocios.

Delsy López, gerente de la Asociación de Comerciantes Zona Abierta de Los Llanos de Aridane (ACZA), asegura que «hay una bajada de ingresos importantes de manera generalizada» en los negocios de la ciudad como consecuencia del volcán.

«Las dos primeras semanas fueron muy duras porque independiente del sector con el que hablaras en muchos casos eran cajas con cero euros al día. Ahora parece que va un poco mejor, pero por debajo de los datos en comparación del año anterior por ejemplo, pero solo en algunos sectores. Hay otros que desgraciadamente el volcán le está ocasionando un golpe muy duro», explica Delcy López, poniendo también el foco en la incertidumbre.

«Los pagos mensuales no se detienen, y las ayudas no son efectivas o tardan en llegar, a pesar de estar declarada la isla como zona catastrófica. Desde la Asociación estamos en el desarrollo de acciones conjuntas de apoyo al comercio local desde el inicio del volcán. De cara a la Navidad está previsto la puesta en marcha de más medidas», agrega.

Por último, Delcy López apunta que esa solidaridad que se ha visto reflejada en muchas personas se vea también en el pequeño comercio. «Necesitamos que nos visiten y que compren en el comercio de proximidad», apunta.

En este sentido, Armando Acosta recuerda que salir de compras también es una forma de abstraerse.

«Es cierto que ahora hay cierto desánimo, cierta desesperanza. Diría incluso que existe miedo a comprar cosas que no son de primera necesidad. Pero recordemos que comprar también es una manera de desconectar. Al igual que cuando haces deporte te olvidas del volcán, cuando sales a la calle, visitas las tiendas y haces alguna compra también te olvidas», añade.

Arropar a los hosteleros

Por su parte, desde el Ayuntamiento aseguran que «este año más que nunca es fundamental arropar» a nuestros hosteleros y comerciantes. «Los Llanos de Aridane nos necesitan más que nunca».

La concejala de Fiestas, Mónica González, confirma que son «muchas las empresas» que están colaborando para tener las mejores navidades posibles. «No faltarán las luminarias en el casco y los barrios de Los Llanos, que servirán de apoyo para el comercio local. Asimismo, se agradece a la empresa Río Iluminación por su enorme gesto de iluminar las calles de luz, de manera gratuita», agrega.

La concejala añade que desde el Ayuntamiento trabajan en «una Navidad marcada por la emergencia volcánica, y en la que nuestros vecinos, niñas y niños de Los Llanos puedan disfrutar de las acciones realizadas por el Ayuntamiento pensado sobre todo en ellos y ellas».

No se sabe si se apagará o no el volcán antes de las fiestas. Nadie se atreve a hacer una predicción. Ni siquiera los científicos. Algunos indicadores claves para conocer la evolución del volcán invitan a pensar que lo peor ya pasó. La emisión de dióxido de azufre se encuentra a la baja, al igual que la sismicidad.

Lo mismo ocurre con la deformación del terreno, que ha disminuido y se encuentra en valores de estabilidad. Sin embargo, se apague o no el volcán para entonces, la realidad es que muchas familias pasarán las fiestas fuera de su casa, de su barrio. Pero las navidades siempre se celebran. Se celebraron durante el coronavirus. Se celebraron en plena Primera Guerra Mundial, en la famosa Tregua de Nochebuena el 24 de diciembre de 1914. Y se celebrarán en Los Llanos de Aridane, al igual que todos los municipios de La Palma, en tiempos de volcán. Por los niños. Por los comerciantes. Y porque la vida sigue adelante.