La lava discurre fluida entre las montañas de Todoque y La Laguna. / Gerardo OJEDA / Cober

La lava fluye a diez metros por segundo al sur de la montaña de La Laguna hasta la nueva fajana

La Palma sigue sin conexión aérea y la situación durará hasta el fin de semana. Se levanta el confinamiento de los vecinos de Tazacorte

Carmen Delia Aranda
CARMEN DELIA ARANDA Las Palmas de Gran Canaria

El sistema de canales y tubos lávicos que ha ido formando el volcán palmero desde el inicio de la erupción está conduciendo con rapidez la lava desde el cono hasta la playa de la Viña, donde se está formando desde el lunes un nuevo delta lávico.

El caudal ardiente circulaba ayer con gran fluidez por el borde sur de la montaña de La Laguna a una velocidad de 10 metros por segundo, según los cálculos de los técnicos del Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan). Precisamente, esta colada es la que recibe la mayor parte del aporte lávico, que discurre sobre coladas anteriores hasta alcanzar la costa formando el nuevo delta lávico, del que aún se desconoce su extensión, explicó el director técnico del Plan de Emergencias por Riesgo Volcánico de Canarias (Pevolca), Miguel Ángel Morcuende, en la rueda de prensa diaria sobre el proceso eruptivo.

El portavoz del Pevolca informó de que las coladas 1, 2 y 4 también están recibiendo aportes, aunque en menor medida, y que la primera fajana surgida en la playa de Los Guirres ha crecido en la última jornada media hectárea más, habiendo ganado al mar un total de 43,46 hectáreas.

Las coladas ya han cubierto 1.073 hectáreas en el Valle de Aridane, lo que supone un aumento de casi 13 hectáreas entre el lunes y el martes.

En cuanto a las condiciones de la atmósfera, la buena noticia fue el levantamiento del confinamiento a los 3.000 vecinos de la Villa de Tazacorte y San Borondón. «En cualquier caso, recomendamos a las personas que están cerca de donde se produce la llegada al mar de la colada que cabalga sobre la zona 7 que usen mascarilla FFP2», indicó Morcuende, quien señaló que las mediciones realizadas en estas zonas han concluido que el ácido clorhídrico no representa un riesgo para la salud.

La mala noticia fue que la nube de ceniza obligó ayer a suspender todas las operaciones áreas en el aeropuerto de La Palma por cuarto día consecutivo. Además, el pronóstico meteorológico no prevé cambios sustanciales en la orientación del viento, por lo que el aeropuerto podría ver dificultad su operatividad hasta el fin de semana. La recuperación de la conectividad aérea dependerá de la intensidad de la erupción. «Si no se reduce la columna actual lo probable es que siguiera afectando la operatividad del aeropuerto de La Palma», subrayó la portavoz del comité científico del Pevolca, Carmen López.

La calidad del aire se situó ayer en niveles buenos o razonablemente buenos en las estaciones de la isla, salvo en la de La Grama, en el municipio de Breña Alta, donde la calidad del aire fue desfavorable por la concentración de partículas en sus pensión. Por ello, Morcuende recordó a la población de Las Breñas y Santa Cruz de La Palma la necesidad de usar mascarillas FFP2.