La alcaldesa de Los Llanos de Aridane, Noelia García, contempla el panorama en la montaña de La Laguna. / GERARDO OJEDA-COBER SERVICIOS AUDIOVISUALES

Entrevista a Noelia García

«Al Ayuntamiento de Los Llanos no ha llegado ni un euro del Gobierno español»

La alcaldesa del municipio más dañado por el volcán tiene muchos frentes abiertos; brindar un futuro a los vecinos y rehacer infraestructuras perdidas

Carmen Delia Aranda
CARMEN DELIA ARANDA Los Llanos de Aridane

La alcaldesa de Los Llanos de Aridane, el municipio más dañado por el volcán, tiene muchos frentes abiertos; brindar un futuro a los vecinos y rehacer infraestructuras perdidas. Noelia García dice que el bienestar a las personas es la principal competencia municipal, por eso su mayor reto es sacar de la incertidumbre a los afectados por el volcán.

- Pasado un año del inicio de la erupción, ¿cuáles son los principales problemas causados por el volcán en Los Llanos?

- El mayor problema es darle una alternativa habitacional a las familias que han perdido sus viviendas y todavía están hoteles o en casas de familiares esperando por viviendas temporales o por una solución alojativa. Pero he incidido mucho, sobre todo en los últimos meses, en que las casas son importantes pero la recuperación económica del Valle es fundamental. Es decir, tenemos la agricultura comprometida, por todas las hectáreas que están bajo el volcán y las que están en la zona sur, que no se han podido regar y que se están replantando. Recuperar esa actividad se hace muy urgente y por eso es muy importante las conducciones de agua que se están haciendo para prescindir de las desaladoras y abastecer las plantaciones de plátanos, igual que las de aguacates y las de la zona de medianías. También nuestro turismo está tocado, porque hay mucha viviendas vacacionales bajo la lava del volcán y nuestra principal zona turística está aislada por la presencia de gases. Nuestro polígono industrial también está bajo la lava. Por tanto agricultura, turismo e industria están tocados. Eso influye mucho en el comercio. Por esto se hace necesario y urgente un plan de reactivación económica con medidas fiscales urgentes para esos empresarios que han visto cómo, en un año, han perdido su actividad y, sobre todo, que se mantenga a largo plazo. La gente se queda en los sitios porque tiene un futuro para su familia, no porque tenga una casa. Si no, lo que provocamos es que se vaya. Dice, oye, yo tenía una finca de plátanos de la que vivía mi mujer, mis hijos y yo, tenía mi casa, y ahora no tengo ni casa ni finca. No se puede vivir con la ayuda de la Consejería por la pérdida de la producción. Necesito trabajar para darle estudios a mis hijos... Esa es la certidumbre que tenemos que dar a las familias y es lo más importante. Y, después de un año. Sigue siendo importante que le digamos a la gente qué va a pasar con esos terrenos. Que el gobierno determine si se van a compensar. Hemos pedido que se permita construir las segundas residencias y negocios que quedaron bajo la lava, igual que el decreto que permite construir primeras viviendas en suelo rústico. Hay quienes han cobrado su seguro, quieren invertir en el suelo y no pueden.

- El precio de los alquileres y del suelo, incluido el rústico, se ha disparado en La Palma. ¿Hay forma de atajar la especulación?

- Solo podemos apelar a la solidaridad de la gente. ¿Cómo poner coto al precio de los alquileres o del suelo? Tenemos que ser generosos. Es normal que suban un poco, pero no de forma desmesurada. Hay gente que tiene terrenos y, si pudiera construir, generaba viviendas disponibles para alquilar, pero ahora no pueden.

Noelia García escucha a vecinos cuyas viviendas quedaron afectadas por las coladas en La Laguna. / gerardo ojeda-cober

- ¿Cuántas personas han perdido sus casas en Los Llanos?

- Se perdieron 780 viviendas habituales donde vivían 1.026 personas.

- ¿Y cuántas están desalojadas de Puerto Naos por los gases?

- En Puerto Naos están empadronadas unas 1.000 personas y más de cien están en hoteles. El resto está de alquiler o en casas de familiares.

- Además, allí hay 4.000 camas turísticas bloqueadas.

- Son 4.000 camas en una isla que tiene 12.000, por eso la herida del volcán es aún mayor.

- ¿Se han sentido abandonados en este último año?

- Me he sentido abandonada como institución. No puede ser que un Ayuntamiento como el de Los Llanos de Aridane, con un presupuesto limitado de apenas 20 millones de euros, afronte una crisis volcánica sin todavía, a día de hoy, recibir un solo céntimo del Gobierno de España. El Gobierno se comprometió a abonar los gastos causados por la emergencia y no hemos recibido nada. Eso influye en nuestra capacidad de pago a proveedores. La ceniza había que limpiarla, a los desalojados había que darles de comer. Hicimos mil y una actuaciones y estamos pendientes de que el Gobierno de España nos ingrese. En el Delta tardaron tres años y no es de recibo. Las cuantías de El Paso y Tazacorte son mucho menores. Hablamos de unos 2 millones de euros.

- ¿Qué infraestructuras echa más en falta en el municipio?

- En la planificación que estamos haciendo el Gobierno, el Cabildo y los ayuntamientos, que es el decreto que se quiere aprobar antes de fin de año, lo que pedimos es que no solo se establezcan zonas de reconstrucción de Los Llanos de Aridane, sino que también se contemplen las posibilidades de desarrollo económico. Si la gente no ve posibilidad de futuro, se va. En cuanto a infraestructuras, nuestras prioridades son el cementerio y el polígono industrial; ya hay una subvención de 400.000 euros para reconstruirlo. También infraestructuras de carácter social: el campo de fútbol, las plazas... pero el polígono es vital.

- Y la gente, ¿cómo vive el duelo?

- No me gusta hablar de los damnificados en general. Cada persona lo vive de forma distinta. Para nosotros siempre fue fundamental y, a veces cuesta porque la gente no entiende lo de ir al psicólogo, el apoyo psicológico. Por lo menos que sepan que estamos ahí para que, ante cualquier signo de tristeza o melancolía, tener herramientas para afrontar una situación para la que no estábamos preparados. No es fácil perderlo todo de repente o vivir un año en un hotel.

- Los vecinos no pueden acceder aún al cementerio de Las Manchas, invadido parcialmente por la lava. ¿Qué ocurre?

- Tenemos miedo de que colapse el bloque de nichos. Tenemos otros bloques que no resultaron afectados y otros sepultados bajo la lava. Estamos trasladando los restos. Avisamos a las familias cuando los vamos a trasladar para que estén presentes. Es otro duelo, pero vamos muy despacito. Cada día unos poquitos.

- ¿Los palmeros han salido de la erupción mejores como personas?

- ¿Tengo que contestar? (risas) En una situación extrema sale lo que cada uno lleva dentro. Lo vimos con el covid.