Los maestros que restauraron las piezas junto a una vidriera de Teror. / C7

Las 17 vidrieras de la basílica de Teror lucen restauradas en el templo

Las piezas centenarias están de nuevo en su sitio tras casi 3 meses de intenso trabajo de los maestros Mikel Delika y Manuel Bernabé

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria

La Basílica del Pino luce ya las 17 vidrieras restauradas que rodean el templo en sus ventanales laterales, fachada principal, crucero y altar mayor tras casi 3 meses de intenso trabajo de limpieza y restauración de las centenarias obras artísticas a cargo de los maestros vidrieros Mikel Delika y Manuel Bernabé, que las califican como « impresionantes» y «de primera categoría».

Las vidrieras datan de 1920 y fueron realizadas por J.M. Maumejean, excepto las de la fachada, que son posteriores, en torno a la década de 1940, y todas se encontraban muy deterioradas por el paso del tiempo, con soldaduras y vidrios rotos que ocasionaban un problema de seguridad.

La minuciosa restauración ejecutada en Teror, en un taller habilitado temporalmente en el Palacio Episcopal, ha permitido devolverles su belleza original y reforzar su estructura con un marco metálico de sujeción y un cristal isotérmico de protección para evitar roturas.

Dos de las vidrieras restauradas vistas desde el interior del templo de la villa mariana. / C7

Las 17 vidrieras están decoradas con elementos marianos y cristológicos de distintas épocas. Hay ocho en las naves laterales; cuatro a cada lado; dos en el crucero; tres en la fachada principal que aluden a los pontífices Pío X y Pío XII, en los laterales, y a la Virgen del Pino en la parte central; y cuatro pequeñas en el altar mayor, dos de ellas rescatadas con la restauración, que fueron encontradas.

El coste de la restauración ha sido de 87.000 euros.