En la imagen, Isaac Hilario Rodríguez, a las puertas de la que hasta este martes ha sido su residencia. / JUAN CARLOS ALONSO

«Me tiran a la calle, solo pido poder pagar un alquiler social»

Si nada lo remedia, una comitiva judicial hará este martes efectivo el desahucio de Isaac Rodríguez. Ni él ni su sobrina tienen a dónde ir. Reclama ayuda

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO San Bartolomé de Tirajana

«Estoy cansadísimo, ya no sé qué puertas tocar, me he movido todo lo que he podido, pero al final me tiran a la calle», se quejaba este lunes Isaac Hilario Rodríguez, un vecino de San Fernando (San Bartolomé de Tirajana) de 45 años que vive con su sobrina huérfana de 23 y que, según afirma, apenas tiene ingresos.

Percibe solo los 450 euros de la renta activa de inserción (RAI) y los 250 de la pensión de orfandad de su sobrina. «Esto lo complemento con algunos trabajillos que consigo cuidando de personas mayores, pero sin contrato», apunta, por lo que, según asegura, lo que cobra a duras penas le da para sobrevivir.

El Juzgado de Primera Instancia número 2 de San Bartolomé de Tirajana ha fijado para este martes, a las 10.30 horas, el lanzamiento de Isaac. Su representación legal tramitó un aplazamiento, pero le vino denegado.

Desahucio por incumplimiento de contrato

Y es que no se trata de un procedimiento de desahucio ordinario, sino de una restitución de una vivienda que fue cedida en comodato, una especie de contrato entre arrendador y arrendatario firmado tras un desahucio anterior. El dueño denunció a Isaac alegando que lo incumplió y los tribunales le han acabado dando la razón.

«No quiero que me regalen nada, solo pido un alquiler social para dormir bajo techo». Isaac vivía hasta hoy en una de las conocidas como casas del Patronato Francisco Franco. Este lunes ya estaba embalando sus cosas. «Las meteré en la casa de una amiga, que me hace un favor, pero yo no tengo a dónde ir», se lamenta.

Se queja de que ha hablado con varios ediles y hasta con la alcaldesa, Conchi Narváez, y que no ha hallado una respuesta. Le duele porque dice que le consta que en la misma urbanización donde él residía hasta hoy el Ayuntamiento tiene varias casas en propiedad y que algunas están vacías. Se pregunta por qué no las usan para casos urgentes como él suyo.

Tampoco entiende la solución que le dio el Gobierno de Canarias. «Me ofrecieron una vivienda en Ingenio, pero que necesita una reforma y luego ponerle agua y luz y que no saben para cuándo, ¿dónde me meto yo todo ese tiempo?».

El Ayuntamiento le ofrece una ayuda al alquiler

Dice que el Ayuntamiento le ha ofrecido una ayuda al alquiler, pero que tampoco le resuelve el problema. «Para alquilar una casa siempre me exigen que aporte las tres últimas nóminas y el contrato, y no tengo nada de eso». Tampoco entiende que los servicios sociales municipales le quitaran hace dos meses la tarjeta de alimentos ni la posibilidad de recogerlos en la unidad alimentaria. Se siente abandonado.

Desde la corporación, la edil de Política Social, Mercedes Díaz, recuerda, primero, que el Ayuntamiento no dispone de viviendas de promoción pública para casos como el de Isaac. No obstante, explicó que intentaron echar mano del programa Canarias Pro-Hogar del Gobierno regional, pero que no tenían nada disponible. Respecto a las ayudas, recordó que la ordenanza fija ciertos límites en función de los ingresos del peticionario.

Por otra parte, fuentes municipales precisaron que de iniciarse un procedimiento para recuperar las casas propiedad del Ayuntamiento en el Patronato, el trámite tardaría y no serviría para dar una solución a Isaac. Además, tampoco tendrían claro que su caso sería el prioritario. «Al mes hay una media de hasta dos y tres desahucios y algunos -advierten- con menores entre los afectados».