tTransformación. Casi la mitad del parque público de viviendas ha sido rehabilitado.

El Plan Integral, una estrategia para transformar Jinámar

2.212 viviendas rehabilitadas y más de 130 proyectos sociales respaldan un recurso participativo impulsado por el Ayuntamiento que ha cambiado la realidad del barrio

Ronald Ramírez Alemán
RONALD RAMÍREZ ALEMÁN

Configurar y construir un barrio amable que posibilite las relaciones y la convivencia promoviendo mecanismos y herramientas básicas para la socialización. Crear un entorno no solo territorial, sino también social que sea atractivo y sostenible, y donde la regeneración urbana sea una realidad. Estas son las bases del Plan Integral del Valle de Jinámar, que se presentó en el año 2017 como un marco estratégico integrado totalmente participativo, con una estrategia y unos objetivos bien definidos. Y, cuatro años después de su nacimiento bajo el impulso del Ayuntamiento de Telde, ha demostrado, caminando de la mano de población, asociaciones, colectivos e instituciones, capacidad para, incluso, ir más allá.

Porque Jinámar, el barrio con el parque de viviendas de protección oficial más grande de Canarias y uno de los mayores de España, y con la mayor tasa de desempleo y vulnerabilidad entre su población, es otro muy diferente que antes del Plan Integral.

Para empezar, por los proyectos de rehabilitación integral de los bloques de viviendas públicas durante estos cuatro años. En el primer ARRU (Área de Regeneración y Renovación Urbana) se arreglaron 480 casas, en el segundo fueron intervenidas 392 y en el tercero, que es el que se está desarrollando actualmente, está previsto rehabilitar 650 viviendas en total, de las cuales ya se ha actuado sobre 180. Está programado un cuarto ARRU que afectará a 62 pisos, pero aquí no quedará la cosa porque el objetivo es adecentar la totalidad de las 4.709 viviendas que conforman el parque público de Jinámar, incluyendo la rehabilitación integral de los edificios, es decir, fachadas, cubiertas, ascensores o portales, entre otras infraestructuras.

Pero no son solo las viviendas el ámbito de actuación del Plan Integral. En sus objetivos de lograr una plena transformación urbanística del barrio también se ha intervenido en espacios públicos, equipamientos y servicios. Un buen ejemplo de ello fue el arreglo, tanto de la estructura como de sus instalaciones, del Centro Cívico (la antigua Gerencia), que se erige como el pulmón social del Valle al aglutinar gran parte de su movimiento asociativo. También la apertura del Centro de la Infancia, cuya construcción data de 2008 pero no fue hasta hace dos años y medio, y tras una actuación para reparar los destrozo causados por el deterioro y los actos vandálicos, cuando abrió sus puertas con el objetivo de que los menores de 14 años que lo necesitasen reciban acompañamiento escolar, apoyo psicológico o cualquier tipo de asistencia que demanden.

«Al final es un Plan que no percibe solamente rehabilitar edificios, sino trabajar con la comunidad mejorando los parámetros y los elementos de bienestar social a través del trabajo en la calle, con las familias, los colegios o los centros de salud», reafirma la alcaldesa, Carmen Hernández.

El polideportivo Juan Carlos Hernández también se benefició de este radio de acción, ya que de su mano pudo reabrir sus puertas, en 2018, después de 13 años clausurado. Además, la escuela infantil municipal o el invernadero del RAM Pedro Lezcano se suman a otros muchos recursos reactivados.

Los proyectos de asfaltado, igual que todo en este marco estratégico, también han sido a lo grande. Las principales vías de Jinámar como son la avenida Joan y Víctor Jara, y las calles Ídolo de Jinámar y Manuel Alemán Álamo, así como los trabajos que se están acometiendo en Fernando Sagaseta, han vivido una transformación en seguridad, imagen y comodidad. No en vano, el Valle, gracias a su Plan Integral y a iniciativa de la población, es el único barrio del municipio que puede presumir de contar con un plan de movilidad. El mismo ha convertido estas largas y transitadas calles donde los accidentes eran frecuentes, en modernas y seguras vías reduciendo el ancho de la calzada e instalando semáforos inteligentes y pasos elevados.

Parte social

Y luego está la otra gran pata de este fundamental recurso para Jinámar: la social. En estos cuatro años se han llevado a cabo más de 135 proyectos sociales y, según los datos que arrojan las memorias de los primeros tres años, son más de 21.500 las participaciones vecinales. En este sentido, ha sido vital la involucración de las, aproximadamente, 60 entidades que han intervenido en las distintas iniciativas.

Los encuentros semanales en el parque de las Mil Palmeras organizados por el programa lúdico cultural 'Vive tu calle', de Mojo de Caña, los talleres y la actividad diaria de Entre Amigos en el Centro Cívico, el plan de salud comunitario gestionado por el Parque Tecnológico de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, la Asociación Te Acompañamos con el banco de ropa y el piso tutelado que no solo ofrece un recurso habitacional a madres en riesgo con menores a su cargo, sino también orientación psicológica y laboral, el trabajo de Yrichen con personas drogodependientes... Estos son solo algunos ejemplos de la labor que asociaciones y entidades como Barrios Orquestados, Radio Eca, el CD Axinamar, Aldeas Infantiles o el CB Pedro Miranda realizan en beneficio de los vecinos de Jinámar bajo el paraguas del Plan Integral, un enorme proyecto al que aún le quedan seis años por delante para continuar transformando la realidad del barrio y sus habitantes.