Hartazgo del personal de limpieza por la falta de recursos y de maquinaria

La última queja llega ante la insistencia de la UTE de sacar a la calle un camión que pierde aceite. «Es un peligro para la población y va a terminar ocasionando un accidente», advierten

Ronald Ramírez Alemán
RONALD RAMÍREZ ALEMÁN

Al comienzo de la pandemia pararon por la falta de Equipamiento de Protección Especial y de medidas de seguridad. Con la población atemorizada en sus casas ante la llegada del virus, los operarios de la UTE Santana Cazorla-Valora Medioambiente, empresa que presta el servicio de recogida de residuos y limpieza viaria en el municipio, denunciaban estar en contacto directo con la basura y no tener ni un gel desinfectante con el que protegerse de la aún desconocida covid-19.

Así que, como medida de protesta, los alrededor de 16 trabajadores que van en los camiones de carga trasera pasaron toda la madrugada en guardia en las instalaciones que la concesionaria posee en el Parque Empresarial de Melenara, sin salir aquella noche del 16 de marzo de 2020 a prestar el servicio. La falta de mascarillas homologadas y de suficientes guantes para todos les cargaba de razones de sobra.

Y, desde entonces, aunque los problemas se han ido parcheando, la labor de la UTE Telde en el municipio, empresa que llegó después de una convulsa sentencia judicial sin precedentes, no ha dejado de estar en entredicho.

Ahora el problema se escenifica en uno de los camiones que los operarios utilizan para mantener limpia la ciudad. Los trabajadores desvelan que el vehículo deja manchas de aceite hidráulico en la calzada cuando está funcionamiento. Por ello, el pasado lunes algunos compañeros se negaron sacarlo a la calle por los inconvenientes que pudiera provocar esta pérdida de líquido. «Creemos que es un peligro para los ciudadanos, conductores, motoristas... Puede provocar accidentes con alguien cayéndose o una moto resbalándose», razona uno de los operarios.

Sin embargo, cuando regresaron a las instalaciones se percataron de que los encargados le habían dado el camión estropeado a otros operarios. «Con tal de sacar el servicio adelante les da igual la seguridad de las personas y les da igual todo. Quieren hacer el trabajo a toda costa con las dos chatarras que tienen y eso no puede ser», añade con indignación el trabajador, que califica de tercermundista las condiciones, los recursos y la maquinaria que a diario tienen que emplear para mantener saneados los espacios públicos de Telde.