El juicio del ‘sin preguntas señoría’

Casi 4 años de investigación policial y judicial, 12 de espera para la celebración de la vista oral, 28 acusados y 40 sesiones del caso Faycán han quedado al final en 12 vistas, 20 acusados con pena pactada (y otro en camino) y sesiones como la de ayer en la que la testifical de 7 policías se despacha en 25 minutos.

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO

El que fue uno de los mayores escándalos de corrupción de Canarias, que abrió telediarios y portadas de medios nacionales, depara sesiones en el juicio que se celebra en la Audiencia Provincial en las que solo interviene el fiscal y donde la frase más repetida entre los pocos abogados que quedan es la de «no tengo preguntas, señoría» o «sin preguntas, señoría». Los testimonios de los testigos pedidos por Luis del Río no afectan a sus defendidos y rehúsan preguntar. Así pasó este martes con los siete agentes de la Policía Nacional que formaron parte del equipo que investigó esta trama supuestamente orquestada por miembros del gobierno de PP y Ciuca entre 2003 y 2006 para el cobro de comisiones ilegales en el Ayuntamiento. Dado que los agentes tenían problemas para recordar detalles, por los años transcurridos, el fiscal optó por limitarse en la mayoría de los casos a pedirles si se ratificaban en las diligencias que firmaron y de todos obtuvo una afirmación.

Pese a ello, Luis del Río logró también que al menos dos de los agentes le confirmaran en el juicio tres entregas de sobres que supuestamente contenían dinero de comisiones ilegales. Una la presenciaron en el transcurso de una reunión entre Francisco Gordillo, asesor de la entonces edil de Obras, y el dueño de Cementos Las Torres, Pedro Betancor, en la sede de su empresa. Otra fue la de Alejandro Navarro, de Mazotti, también a Gordillo, en el restaurante 5 Jotas de El Cortijo (ya no existe). Y otra de Omar Suárez, de Planos y Gestión, a Gordillo en el restaurante Rías Baixas.

Alba no deja usar la chuleta de las diligencias

Hubo este martes agentes de policía que, de forma directa y con franqueza, a la primera pregunta del fiscal le advirtieron de que no se acordaban de casi nada, pero que se ratificaban en todas sus diligencias. Con todo, hubo dos que sí declararon algo más, aunque uno, el que más tiempo estuvo ante el tribunal, solicitó incluso a su presidente, al magistrado Salvador Alba, que le dejara ayudarse de las diligencias para poder responder mejor a las preguntas, y lo que encontró fue la negativa por respuesta. «Trate de hacer un esfuerzo», le dijo. El policía llegó incluso a pedir disculpas. Ante el fiscal contó que presenció el encuentro entre Navarro y Gordillo en El Cortijo, donde el empresario entregó al asesor del PP un sobre con 180.000 euros (este hecho ya ha sido ratificado por ambos), y que luego siguió al coche de Gordillo hasta Arnao, hasta la sede de la asesoría de Agustín León, otro de los acusados y directivo de Ciuca. La letrada de León, María del Mar García, le insistió en por qué supo que Gordillo fue a la asesoría y el agente titubeó. Alba le insistió y el testigo negó haberlo visto con sus ojos. Tampoco precisó cómo sabe que fue a entregarles el dinero. Pidió ayudarse con el sumario y el juez se lo negó. Otra de las agentes sí recordó, por ejemplo, que entre las irregularidades cometidas con la pérgola que se hizo Gordillo en su ático de Arnao fue que logró hacerse con una cédula de habitabilidad de la vivienda antes incluso del certificado final de obra.