Cardón. Es probable que el de la imagen sea el más grande de Telde. / ÁLVARO MONZÓN

Se buscan árboles singulares

Consulta. El Ayuntamiento abre plazo para que quien quiera aporte ideas al texto de la futura ordenanza de los símbolos botánicos de Telde y al catálogo que los identificará

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO Telde

La palmera de San Juan, con sus 32 metros de altura, ejerce de faro natural del Telde más histórico. A sus pies se tejen las calles más antiguas de la ciudad. Y es además referente paisajístico de la puerta de entrada al casco antiguo por el norte. El drago de Arenales, de 260 años, se yergue majestuoso camino al caserío más recóndito de Telde, en las llamadas Cuevas de Cubas, a un lado de la vieja acequia de la Heredad de Valle de los Nueve. Y el llamado Árbol Bonito, un hito en el paisaje arquitectónico de San Francisco, se antoja símbolo de una apuesta por la paz y la concordia, objetivos que, según Antonio González, cronista de Telde, impulsaron a una vecina del barrio, Magdalena Sánchez, a plantar este árbol junto a parte de la chiquillería del casco pocos meses después de acabada la Guerra Civil española, en 1939.

Estos son solo algunos de los árboles singulares que conserva Telde, algunos de los cuales ya forman parte de listas ya conocidas y elaboradas por otros organismos, como el Cabildo. Pero en el Ayuntamiento están convencidos de que puede haber más, de que la lista ha de ser, seguro, más grande, de ahí que haya abierto un plazo hasta el 27 de julio para que todo el que así lo desee dé cuenta de sus propios candidatos y justifique por qué.

Según el edil de Medio Ambiente, Álvaro Monzón, han de ser árboles que se crea necesario proteger «por su belleza, por haber tomado formas extrañas y únicas o por su tamaño inusual o por haber sido plantados por personajes célebres o, por tener un papel simbólico en la ciudadanía». Por ahora, el equipo de Medio Ambiente que coordina Monzón ya tiene elaborada, con aportación de técnicos municipales e insulares, una relación de 28 ejemplares, entre ellos uno ya muerto y desaparecido, el drago de la Casa de los Arocha, que llegó a los 420 años. Se deja en la lista por la necesidad de mantener vivo su recuerdo.

Drago de Arenales, el abuelo de Telde, con 260 años de edad. / Álvaro Monzón

Pero el Ayuntamiento no solo busca árboles, sino también propuestas y medidas que puedan recogerse en la futura ordenanza reguladora de árboles singulares de Telde. Tanto ese texto normativo como su catálogo identificativo están en fase de consulta pública previa. Los que quieran pueden consultar el documento en el tablón de anuncios de la página web municipal (https://telde.sedelectronica.es/info.0), y luego aportar sus sugerencias mediante un correo electrónico a la dirección de medioambiente@telde.es.

Explica Monzón que esta iniciativa «tiene por objeto la regulación para proteger, conservar y mejorar el arbolado de interés local, defendiéndolo, fomentando su divulgación y conocimiento, planificando, ordenando y gestionándolo con control que permita sancionar las acciones que alteran su protección». Con esa misma filosofía de partida, Telde elaboró y difundió un calendario para 2021 con una selección de 12 de sus árboles singulares. Con la ordenanza dará un paso más. Busca su protección.