Imagen del centro donde se produjeron los presuntos hechos. / Arcadio Suárez

Abusos en Jinámar: «Es mentira, nadie del centro nos dijo nada»

Una madre del colegio José Tejera Santana denuncia que «no se abrió ningún protocolo desde el colegio ante estos hechos que conocían desde hacía un mes y medio»

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

«Indignación» es la palabra que resume el sentimiento de un grupo de padres que denunciaron a G. G. P., un profesor del Centro de Enseñanza Infantil y Primaria José Tejera Santana, de Jinámar, por haber -presuntamente- abusado sexualmente de ocho alumnas de entre 10 y 12 años mientras ejercía su profesión docente. Una de las madres sostuvo a este periódico que es «mentira» que el centro se reunió con ellos cuando tuvieron conocimiento de los presuntos hechos: «Me parece terrible que se diga eso y que habían actuado antes de que se presentara la primera denuncia. Es mentira, uno de los padres fue el primero que denunció y los demás hablaron entre ellos, en ningún momento salió del centro», exclamó visiblemente molesta.

Esta madre, que quiere mantenerse en el anonimato, expuso que el centro José Tejera Santana «habló de inspección cuando se nombró por primera vez la palabra denuncia« Contó que una madre el miércoles pasado por la tarde dijo a la demás lo que sabía» por boca de su hija «y el jueves a primera hora otras »fueron al centro porque querían aclararlo todo. Les dijeron que desde el lunes estaban recabando toda la información sobre este asunto, pero una niña desde hacía un mes y medio le había dicho a la directora lo que estaba viviendo. La misma directora reconoció que fue un error», declaró.

«Directora y tutor reconocieron que entendían que, si denunciábamos, era lo que teníamos que hacer. Pero que quede claro que hasta ese momento, el centro no había actuado y, de hecho, el resto de los padres se enteraron de todo porque los llamaron desde la UFAM de la Policía Nacional cuando se produjo la primera denuncia», matizó.

Para esta madre es «indignante» lo que ha vivido con este asunto de presuntos abusos sexuales «porque no se abrió ningún protocolo desde el colegio ante estos hechos desde hace un mes y medio que fue cuando habló la primera niña con la dirección. Aquí solo actuaron las autoridades policiales y judiciales, pero el centro no ha hecho absolutamente nada».

Sobre las tres reuniones previas a las denuncias que alega la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias que mantuvieron en el centro para tratar este delicado asunto, esta madre afirmó que « las llevaron a cabo sin que nosotros, los padres, supiésemos nada ni prestáramos nuestro consentimiento. Es cierto que a algunas niñas las llamaron al despacho del tutor y este les dijo que les diera su versión de lo que había pasado. Él lo apuntó todo, pero nadie más la volvió a llamar ni nadie me dijo nada», denunció.

Dejó claro que « no hubo llamada de la Consejería, ni de la Inspección, de la dirección ni nada».

Un mes y medio antes lo denunciaron

La hija le «contó todo» por primera vez el pasado miércoles 20, «porque me llamó una madre de otra menor por teléfono y me puso en alerta», relató. «Mi hija no habló conmigo antes por miedo y vergüenza, como así dijo a la policía, y ya ese miércoles por la mañana el tutor se había reunido con ellas», visibilizó.

«Hacía un mes y medio que una de las menores contó a la dirección que no se sentía cómoda con el profesor ya que no quería que le pusiera el brazo por encima y demás, a lo que la directora le dijo que si no le gustaba, que se hiciera para atrás y que ya hablaría con el profesor. Pero insisto en que nadie nos llamó por teléfono», destacó muy molesta.

El pasado jueves 21 denunciaron las demás personas y, un día antes, «el tutor dijo que había estallado todo el lunes y que estaban recabando información».

En esa charla, la dirección reconoció a algunos padres «que fue un error no haberles avisado antes porque no le dieron importancia inicialmente a lo del brazo que les contó una hija. Les pidieron disculpas y dijeron que si fuera su hija, sabrían lo que tendrían que hacer«.

«Fue la propia policía la que contactó con el colegio, pero no el colegio con la comisaría como han dicho», se quejó.

«Lo ideal», según esta madre, «sería que, ante todo, se preocuparan por la salud de las niñas y si quieren recuperar la normalidad, lo primero es saber si ellas están capacitadas para volver a clases y no solo que no dejen de asistir a ellas«.

La denunciante dijo tener la sensación de que «se han preocupado más de que no quede muy claro por qué no se activó un protocolo de alerta que de las propias alumnas menores. Todo esto se pudo haber frenado hace un mes y medio y nadie del centro hizo caso a una niña que dijo lo que pasaba«.