Imagen de la entrega de distinciones. / Juan carlos alonso

Surca, contra «la violencia económica, psicológica y de control» de las mujeres

Ojalá no fuera necesario un foro en defensa de la mujer como es Surca Villa de Moya. Pero ayer, en su quinta edición, se puso de manifiesto su vigencia

PATRICIA VIDANES moya.

Surca Villa de Moya nació hace cinco años de la mano del entonces alcalde moyense, Poli Suárez, al que ayer se reconoció su labor, empeño y trabajo por la defensa de la igualdad de género al distinguirlo con los primeros galardones Surca junto a la ministra de Política Territorial, Carolina Darias. En este tiempo el foro interdisciplinar por la igualdad de las mujeres del ámbito rural de Canarias ha crecido y consolidado hasta tal punto que es un referente a nivel regional y estatal. En la apertura de la nueva edición el actual alcalde de Moya, Raúl Afonso, apuntó que «ojalá no tuviéramos que estar hoy aquí», ojalá que la igualdad entre hombres y mujeres fuera real.

Pero como no es así, junto a él estaban, en la lucha, mujeres como la ministra Carolina Darias; Victoria Rosell, delegada del Gobierno de España contra la violencia de género; Noemí Santana, consejera de Igualdad del Gobierno canario; y Sara Ramírez, consejera de Igualdad del Cabildo grancanario.

Todas ellas aportaron datos y ejemplos de porqué Surca Villa de Moya es tan necesario. El dato más escalofriante lo puso Victoria Rosell, al anunciar la confirmación de la víctima mortal número 41 en lo que va de año por violencia machista, una anciana de 84 años asesinada a manos de su marido el pasado 8 de noviembre en Sevilla. Pero antes de la muerte, detalló la delegada del Gobierno de España contra la violencia de género, está «la violencia económica, psicológica, de control» de las mujeres, expresiones diversas de machismo que afectan a un gran número de mujeres, de sus hijos e hijas, que sufren «un problema público». Y en tiempos de crisis, «una pandemia coyuntural se sitúa sobre una pandemia estructural como es la desigualdad de las mujeres y la violencia de género». Y la violencia de género a su vez «es la consecuencia más grave de la desigualdad, por lo que todas las políticas que conlleven una reducción del abismo, de la brecha de la desigualdad de género, un aumento de la igualdad, son políticas de intervención de la violencia de género», señaló Rosell.

Y es que para el Gobierno central, así lo resaltó Carolina Darias, el logro de «la equidad y la igualdad» es la base de todas sus políticas, de todos sus ministerios, de todas sus áreas. «Un reto complejo que requiere un mínimo común de entendimiento» para lograr «empoderar a las mujeres».