Equipo que realiza la toma de muestras de rocas en el proyecto geotérmico Lisa, en Gran Canaria. / Repsol

Repsol ve indicios geotérmicos de media-alta entalpía en Gran Canaria

La multinacional hace nuevos estudios para acotar el subsuelo en que sea más probable la presencia de calor para crear energía renovable

Jesús Quesada
JESÚS QUESADA Las Palmas de Gran Canaria

«Por el momento todos los indicios son compatibles con la existencia de un recurso geotérmico de media-alta entalpía en la isla», señalan fuentes de Repsol después de obtener la prórroga durante otro año del permiso de exploración Lisa que lleva a cabo en 466 kilómetros cuadrados de Gran Canaria para determinar si en ese subsuelo existe calor suficiente para su aprovechamiento para la generación de energía renovable.

Con la prórroga del permiso de exploración concedida por la Dirección General de Industria del Gobierno de Canarias la multinacional española pretende «acotar la zona de estudio donde la presencia del recurso geotérmico de alta entalpía pueda ser más probable» de cara a decidir la posible continuación del proyecto Lisa en la siguiente fase, la de investigación.

«No es posible determinar la existencia del recurso geotérmico hasta acometer estudios adicionales (en etapas posteriores de investigación), que incluirían un sondeo de unos 2.000 metros de profundidad y unos 20 centímetros de diámetro», detallan las fuentes consultadas. Para eso todavía tienen que transcurrir varios años.

La confianza de Repsol en las posibilidades geotérmicas de las 1.386 cuadrículas mineras que explora desde noviembre de 2021 hace que haya encargado al Instituto Tecnológico de Canarias (ITC) un estudio de la demanda térmica de Gran Canaria para el posible desarrollo de usos directos de geotermia de media entalpía (bolsas de calor de entre 30 y 150 grados centígrados) para producir calefacción industrial o doméstica y agua sanitaria.

Una planta de alta entalpía

La alta entalpía (recursos geotérmicos de más de 150 grados) es la que permitiría montar una producción eléctrica de energía complemente renovable, continua durante las 24 horas de los 365 días del año, libre de emisiones y prácticamente inagotable.

Centro de innovación y tecnología Repsol Technology Lab, en Móstoles, donde hace los estudios. / Repsol

Por ejemplo, una planta de generación geotérmica tipo de 10 megavatios (MW) de potencia sería capaz de producir la energía que necesitan unos 23.000 hogares canarios al año y evitaría la emisión de unas 57.000 toneladas de CO2 anuales. Tal planta, explican fuentes de Repsol, podría escalarse en etapas posteriores hasta una potencia de 30 o 50 MW.

Tras la etapa de exploración geotérmica, que comienza ahora su segundo año, el proyecto Lisa de Repsol avanzaría a la fase de investigación, que duraría entre dos y cinco años.

«Si los resultados de la fase de investigación son exitosos, se continuaría con sondeos adicionales de delimitación y desarrollo del recurso geotérmico, que culminaría con la construcción de una planta geotérmica en los años 2027-2028», señala la compañía española.

La superficie del estudio de exploracion que está en marcha corresponde a la franja central de la isla, de costa a costa, dejando fuera únicamente la mayor parte del norte y la cornisa sur. Esos 466 kilómetros cuadrados se reparten por siete municipios que son, en concreto, los de La Aldea de San Nicolás, Tejeda, Mogán, San Bartolomé de Tirajana, Santa Lucía de Tirajana, Agüimes e Ingenio.

Nuevos estudios de geofísica

De momento, durante la prórroga del permiso de exploración la compañía continuará los trabajos generales de geología, geoquímica y ambientales. Además, va a realizar nuevos estudios de geofísica para aumentar el nivel de conocimiento del subsuelo.

Equipo de laboratorio que se utiliza para realizar los análisis de geoquímica y petrográficos. / Repsol

Los trabajos de geofísica consisten en adquirir datos del campo eléctrico y magnético de la Tierra con unos sensores que se colocan en la superficie del terreno durante unos cuantos días. Son trabajos no invasivos, por lo que, tras las mediciones, el suelo queda en las mismas condiciones en las que se encontraba, precisa la empresa.

Se trata, en cualquier caso, de técnicas que ya han sido empleadas en el pasado en distintas campañas de exploración geotérmica hechas en Gran Canaria, Tenerife y La Palma.

Para estos estudios la compañía está usando datos públicos previos que no han tenido la continuidad necesaria y que complementará con los trabajos que realizará ahora. «Con todos estos datos podemos conocer propiedades del subsuelo, como la resistividad y la densidad, que nos permiten elaborar mapas que esbozan si existe un potencial recurso geotérmico utilizable», detalla la multinacional.

Colaboración islandesa y de la ULPGC

Como en el primer año del permiso de exploración, Repsol contará durante la prórroga con la colaboración del grupo Geovol de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. «Su gran conocimiento regional es de gran utilidad en estas fases de estudio de la evolución vulcanológica de la isla y planeamos seguir colaborando conjuntamente durante todo el desarrollo del proyecto», aclara la empresa.

También cuenta con el asesoramiento de una compañía islandesa con dilatada experiencia en el sector y con amplia participación en el desarrollo de proyectos geotérmicos a nivel mundial.