El arqueobotánico Jacob Morales guiará la visita al museo arqueológico de Gáldar. / C7

Recorrido por el uso de las plantas en el poblado de Cueva Pintada de Gáldar

El arqueobotánico Jacob Morales guiará la visita sobre la alimentación de origen vegetal antes y después de la Conquista y las semillas halladas

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria

El Museo y Parque Arqueológico Cueva Pintada acoge el próximo viernes 14 de enero, a las 19.00 horas, una visita guiada por el arqueobotánico Jacob Morales Mateo por sus investigaciones sobre la alimentación de origen vegetal y el uso de las plantas en el poblado de Cueva Pintada, antes y después de la Conquista, a través de las semillas encontradas en una de las excavaciones.

Las personas asistentes visitarán algunas de las viviendas en las que Morales ha documentado semillas arqueológicas durante la realización de su tesis doctoral y acudirán después al laboratorio para explorar las propias semillas halladas en el yacimiento con ayuda de un microscopio estereoscópico.

Esta actividad del programa 'Itinerario en primera persona' permitirá conocer más detalles sobre la agricultura y la recolección de plantas silvestres por la población indígena canaria, experimentando las nuevas metodologías que se aplican en arqueología.

Morales, que recibió en 2008 el Premio de Investigación Cueva Pintada por su tesis doctoral sobre el uso de las plantas en la prehistoria de Gran Canaria, explicará los resultados de esta investigación y las semillas que aparecieron en el poblado durante las excavaciones.

Esos restos permitieron determinar la presencia de cebada, trigo, palmera y mocán, además de uva, que fue introducida en la época colonial tras el contacto con las poblaciones europeas, y analizar el intercambio de alimentos y la introducción de nuevos cultivos tras la Conquista.

Morales estudió las evidencias encontradas en los ámbitos domésticos de las viviendas, donde se preparaban los alimentos, y a través del análisis de Carbono 14 algunas de ellas han sido datadas en los últimos momentos del periodo anterior a la llegada de los europeos, entre los siglos XIII y XIV, aunque también investigó en las viviendas utilizadas después de la Conquista.

Si bien la población aborigen cultivaba trigo, su alimento principal era la cebada, mientras que en la época colonial el trigo aumentó su importancia al encontrar más semillas, vinculadas a los nuevos colonos, que preferían el pan realizado con trigo y, en cambio, la cebada la utilizaban para los animales.

En el laboratorio, las personas participantes podrán observar semillas arqueológicas en un microscopio para ponerse, por un momento, en la posición de quienes trabajan con estos vestigios. Morales explicará cómo se realiza un estudio de semillas, ya que se trata de pequeñas piedrecitas negras fosilizadas, por lo que para descubrir de qué especie son es necesario compararlas con semillas modernas, de las que mostrará una colección.

El arqueobotánico también detallará las herramientas que se utilizan en este tipo de investigaciones, como el atlas de semillas, un libro en el que se ilustran los principales caracteres de cada especie para realizar las comparaciones, especialmente en su morfología exterior, dimensiones, formas y presencia de distintos órganos.