PP-AV insta al gobierno de Narváez a dejar de lamentarse y a pagar facturas

La portavoz del único grupo de la oposición en San Bartolomé de Tirajana se queja de que el ejecutivo ha tenido paralizada la maquinaria municipal. «Son 17 concejales, que se muevan más»

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO

La concejal portavoz del grupo municipal de PP-AV en el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana, Elena Álamo, instó este viernes al grupo de gobierno que dirige la socialista Concepción Narváez a «dejar de lamentarse» y a «pagar las facturas pendientes». La que fuera primera teniente de alcalde en el mandato anterior da así su versión sobre los graves problemas de impagos que arrastra la corporación tirajanera y que tienen en vilo a numerosos proveedores. Los hay que acumulan un retraso de años en el cobro de sus facturas.

Una parte de los afectados llegó al punto de convocar incluso una concentración a las puertas del Ayuntamiento, el pasado 10 de junio, pero tuvo que ser desconvocada por un problema burocrático. Su intención pasaba por retomarla, pero han decidido dar cierto voto de confianza ante el compromiso municipal de que la semana que viene se desbloquearían los abonos.

Álamo recordaba este viernes que el nuevo gobierno está formado por 17 personas (es una alianza entre PSOE, NC, CC y Cs) y que, sin embargo, a su juicio, no se nota, «porque la administración está paralizada, no ejercen el liderazgo ni el impulso que les toca asumir». Les reprocha que se limiten a «despejar balones fuera», quejándose por la falta de recursos. «Eso no es nuevo, a nosotros también nos perjudicaba, pero con nosotros la maquinaria no se paraba, pagábamos un poco tarde, pero pagábamos».

Tampoco entiende que se escuden «en la herencia» que les dejó el gobierno anterior. «Nosotros les dejamos 165 millones de euros en las cuentas y 0 euros de deuda con los bancos; cuando entramos nosotros, el Ayuntamiento debía a los bancos y no había ni un euro en las cuentas». «Menos lamentarse y más trabajar», concluye.

La explicación del pacto

Cuando saltó a la luz la concentración frustrada de los empresarios, el edil de Hacienda, Antonio Pérez, declaró a este periódico que entendía la desazón de los afectados, pero achacaba la responsabilidad del retraso en los pagos a los altos funcionarios, los habilitados nacionales. «No ayudan a agilizar los expedientes», apuntó.

Decenas de empresas en riesgo

Un problema burocrático libró al grupo de gobierno tirajanero de una concentración a las puertas de las oficinas municipales. La iniciativa respondía a a la desesperación de un grupo de empresarios proveedores del Ayuntamiento que ya no sabía a qué puerta tocar para que les explicasen por qué una corporación con un saldo bancario de 166 millones de euros no les pagaba lo que les debía. Hay facturas retrasadas desde 2018, según apuntan desde el colectivo. «Los expedientes rotan por esas oficinas, pero no sabemos en qué punto están; cuando parece que han dado un salto a un punto, vuelven atrás», reconocían a las puertas del consistorio algunos de los afectados. La situación empieza a ser tan insostenible que estas deudas han puesto en riesgo la supervivencia de algunas de estas empresas, máxime en el contexto actual. «Otros ayuntamientos han corrido para pagar e inyectar dinero a la economía, pero aquí todo está parado». Un compromiso expreso de los altos funcionarios del Ayuntamiento les ha llevado a darles un margen de confianza. Les prometieron que la semana que viene se desbloquearían los pagos. Están a la expectativa.