Imagen de la Feria de Artesanía. / Arcadio suárez

Piezas únicas de 32 oficios y 104 artesanos

El certamen regional de artesanía, hasta el martes en la trasera de Elder y Miller, ofrece la oportunidad de adquirir piezas hechas a mano, sean tradicionales o vanguardistas, a creadores de las siete islas.

Jesús Quesada
JESÚS QUESADA Las Palmas de Gran Canaria

Emplazada junto a los edificios Elder y Miller de la capital, la Feria Regional de Artesanía vuelve a dar a sus visitantes la oportunidad de adquirir o regalar en las fiestas navideñas productos únicos hechos a mano por artistas de todo el archipiélago.

Abierta hasta el próximo martes, la feria expone en 104 puestos el quehacer de 32 oficios distintos de 44 artesanos de Gran Canaria, 24 de Tenerife, 14 de La Palma, 7 de Fuerteventura, 7 de Lanzarote y 4 de La Gomera y de El Hierro. Son menos que en anteriores ediciones por las restricciones sanitarias derivadas de la covid-19.

Financiada por el Gobierno canario con 300.000 euros y organizada por el Cabildo con el objetivo de dinamizar la actividad de unos profesionales recluidos en sus talleres por la pandemia, la feria regional combina piezas tradicionales y vanguardistas, desde cuchillos a cestería pasando por joyería y originales artículos de decoración, aparte de piezas de ropa y complementos de toda índole.

La seguridad prima en el certamen. A todos los artesanos se les ha facilitado la prueba PCR y todos cuentas con hidrogeles alcohólicos y mascarillas. Además, existe un recorrido guiado por la feria, se ha establecido control de aforo y se ha suspendido el habitual acto de reconocimiento honorífico a artesanos de oficios en vías de extinción.

La organización del certamen de 2020 ha favorecido la presencia de oficios tradicionales, con 35 artesanos presentes, al mismo tiempo que ha incentivado la profesionalización del sector (autónomos) y la mayor calidad en el producto expuesto (incorporación de diseño al producto, calidad estética, etc.).

Yaiza Castilla, consejera de Turismo del Gobierno canario, destacó en la inauguración que todas las piezas expuestas se presentan bajo la marca Artesanía Canaria, un distintivo registrado desde hace más de 10 años y con más de 900 personas adheridas «con el que se pretende dotar a la artesanía canaria de una imagen que permita su divulgación y reconocimiento por los consumidores, identificar los productos elaborados por las personas inscritas en el Registro de Artesanía de Canarias y proteger y mantener el prestigio de los artesanos y de sus obras».

La inversión del Gobierno canario en la feria ha crecido este año un 30% a la vez que se ha optado porque exista un único stand institucional, dedicado a la tejeduría, para reducir al máximo ese gasto.

El presidente del Cabildo, Antonio Morales, invitó a los ciudadanos a echar una mano a los artesanos adquiriendo piezas de «una riqueza cultural intrínseca que es preciso preservar».

Para los artesanos la feria es una ocasión para dedicarse unos días a la venta directa, a recibir encargos y a presentar nuevos productos de su sello.