Parte de las obras en el tramo que discurre junto a las terrazas que preceden al supermercado Spar. / Arcadio suárez

La obra en la GC-500 exige un modificado de proyecto y rebasa su plazo de ejecución

Una conducción eléctrica obliga a rediseñar el trazado del túnel para peatones que se está construyendo en Arguineguín

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO Mogán

La obra que se ejecuta en la GC-500 a su paso por Arguineguín, en Mogán, sufre un primer imprevisto. Una conducción eléctrica inicialmente no contemplada obliga a encargar un modificado de proyecto, ya en fase de redacción, que implicará un rediseño del trazado del túnel para peatones que se está construyendo bajo la carretera. Así lo confirma la alcaldesa, Onalia Bueno, quien, no obstante, aclara que el paso subterráneo apenas se moverá unos metros respecto al que iba a ser su emplazamiento primitivo. «Tenemos que salvar ese cable, pero ya estamos en ello», aclara.

Onalia Bueno explica que el modificado está en redacción, por lo que aún no puede precisar si supondrá o no un sobrecoste y, en ese caso, a cuánto ascendería. Ni tampoco tiene datos todavía para estimar un nuevo plazo para la finalización de las obras. Por lo pronto, el que se había previsto inicialmente ya ha sido rebasado ampliamente. Sobre el papel, en los propios carteles de obra, estos trabajos debieron haber concluido el pasado mes de octubre. Con todo, el edil de Obras, Ernesto Hernández, siempre barajó una fecha algo más tardía y prefirió en sus declaraciones hablar de final de año. Sin embargo, visto el estado actual de ejecución del proyecto y dado el imprevisto del cable, todo apunta a que la obra se alargará durante al menos los primeros meses de 2022. No en vano, este acondicionamiento de la GC-500 abarcará toda la calzada completa y por ahora se sigue actuando en uno solo de los dos carriles.

Así y todo, las obras, que ejecuta Copisa Constructora Pirenaica y que financia el Gobierno canario con 1,04 millones de euros, no se han detenido. De hecho, ya tienen avanzado el tramo previsto junto a las terrazas que preceden al supermercado Spar. En concreto, el proyecto contempla mejorar esta sección urbana de la la G-500 entre ese supermercado y la rotonda de entrada al barrio desde la GC-1.

Un operario trabaja en la entrada a la parte del túnel para peatones que ya se ha ejecutado. / Arcadio suárez

El objetivo pasa por dos frentes. Uno, mejorar los acabados de los márgenes de esa calle en ambos sentidos, para lo que se ensancharán las aceras, se cambiará el pavimento, se instalará nuevo mobiliario urbano y se crearán zonas verdes lineales para separar la zona de tráfico de la de paseo. Y dos, facilitar la conexión entre la zona comercial de la GC-500 y el entorno de la playa de Las Marañuelas con un paso de peatones bajo la vía del que se ha hecho una mitad.