Foto de familia justo antes del inicio de la ruta. / COBER

La memoria del agua une Canarias

De ruta. Santa Lucía de Tirajana acoge la primera caminata de las ocho acciones que organizará la Fundación Acuorum por todas las islas para rescatar los recuerdos de los mayores en su relación con el agua

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO Santa Lucía de Tirajana

Les invitaron este martes a una actividad lúdica, pero a la vez instructiva sobre el agua y cuando ni siquiera la habían empezado, una pregunta puso el dedo en la llaga. ¿Qué son las heredades? ¿Son las dueñas del agua? No, no lo son, vino a responder Juan Bolaños, profesor ya jubilado y gran conocedor y divulgador de la historia de Santa Lucía de Tirajana. La Ley de Aguas de Canarias dice que el agua es patrimonio de todos; lo que hacen las heredades es disfrutar de una concesión para su aprovechamiento durante un determinado número de años, les dijo al grupo de mayores que le escuchaban con atención.

Este diálogo de inicio puso de manifiesto hasta qué punto Canarias ha vivido marcada por su relación con el agua, un bien tan preciado como escaso que ha construido paisajes y que ha cimentado poder, economía y clases sociales, y del que las islas no solo conservan un valioso patrimonio físico (todo lo que tiene que ver con la infraestructura hidráulica), sino también cultural y humano, en definitiva, vivencial, que es el que pretende rescatar una iniciativa puesta en marcha por la Fundación Acuorum y Canaragua.

Javier González y Daniel Martí, ambos de la empresa de turismo activo Tivity, acompañaron este martes a una treintena de mayores del municipio a lo largo de una ruta por el entorno de El Ingenio, en la zona alta de Santa Lucía de Tirajana. Es la primera de una serie de ocho por cada una de las ocho islas. «Nuestra iniciativa se basa en una idea: el agua nos une. El océano separa las islas, pero el agua es el elemento que nos une», les explicó Martí poco antes de iniciar el camino. Está enmarcada en el proyecto 'Agua y Memoria', en el que también colaboran la Fundación La Caixa, Cruz Roja, el Cabildo y el Ayuntamiento de Santa Lucía de Tirajana. Representantes de estas instituciones y organismos, encabezados por el alcalde, Francisco García, les dieron este martes la bienvenida. Algunos, incluso, hicieron también la ruta.

La idea es que l os mayores que participaron enriquecieran la caminata con sus propias experiencias y recuerdos respecto al agua. «Queremos que lo que quede sean sus recuerdos», les explicó Martí. Un equipo de grabación se encargó de recoger sus testimonios con la idea de montar luego un documental que, según Javier González, «rescatará la memoria viva del agua». Y de paso, hicieron una actividad física y saludable y disfrutaron de un paisaje único.

Distintos momentos de la actividad. / C7 / Cober

Para completar la iniciativa, la organización contó con expertos como Bolaños, que les ayudó a interpretar el patrimonio por el que pasaron, desde los sistemas de captación del agua hasta los de almacenamiento, como la imponente presa de La Sorrueda y su particular ingeniería; Paulino Santana, investigador y maestro jubilado que les explicó el rico pasado molinero de Santa Lucía, cuando el agua no solo regaba el granero de la comarca en el que se convirtió esta zona, sino que también se convirtió en fuente de energía, pues era su fuerza, cuando caía, la que movía los 20 molinos con los que llegó a contar, y Margarito Ramírez, que les detalló algunas de las fuentes y heredades que durante siglos han dado de beber a este pueblo, como la heredad de La Zarcilla o la galería de Los Betancores, que el propio alcalde les nombró en su discurso.

Esta ruta de 'Agua y Memoria' forma parte del programa de unas jornadas sobre naturaleza y salud que tiene en marcha la Concejalía de Servicios Sociales en Santa Lucía de Tirajana. La caminata acabó con una comida de confraternización amenizada por una parranda en el aula de naturaleza de La Sorrueda.