Un ciclista pasa junto al tótem de Las Alcaravaneras. / Arcadio Suárez

Un tótem digital contabilizará el paso de bicis y patinetas

Los radares, instalados en la plaza de La Feria y junto al club Náutico, comenzarán a funcionar en agosto

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

El objetivo es llegar a los 300.000 desplazamientos en un año. Para eso, un medidor irá subiendo poco a poco, desde el primer movimiento hasta la cifra final. Todo se remata con información diaria del número de ciclistas o conductores de patinetas que pasan por delante de estos aparatos. Se trata de dos nuevos contadores que el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha instalado en la ciudad y que se prevé que comiencen a funcionar en unas semanas, según explicaron desde el área municipal de Movilidad, que dirige el concejal José Eduardo Ramírez.

La instalación de estos nuevos tótems digitales se incluye en el paquete de mejoras del proceso de adjudicación para la construcción de la red de carriles bici. Por tanto, no han supuesto un desembolso extra al Ayuntamiento.

De momento se ha instalado uno a la altura del club Náutico y otro en la plaza de La Feria, ambos juntos a la senda roja que marca los itinerarios ciclistas. «El objetivo es contar el número de bicicletas y de vehículos de movilidad personal que circulen por esas vías», explicaron las fuentes consultadas por este periódico en sede municipal.

En principio se va a testar el funcionamiento de estos dos contadores antes de decidir si se instalan más. La información que proporcione esta experiencia piloto permitirá evaluar la actual senda ciclista de Las Palmas de Gran Canaria.

La idea que maneja el grupo municipal de gobierno es que en agosto estén funcionando en plenas condiciones.

Un pequeño radar

Desde el Consistorio se indica que los sistemas con los que cuentan estos postes permiten discriminar el paso de ciclistas del andar de los peatones, de tal modo que solo se contabilizarán bicicletas, patinetas y otros vehículos de movilidad personal.

Los aforadores automáticos disponen de una especie de radar que envía una señal cada vez que detecta un desplazamiento cercano, pero siempre en función de la velocidad que detecte, de tal modo que así se logra discriminar cualquier desplazamiento peatonal, así como del tamaño del objeto en movimiento.

La intención también es incentivar el uso de la bicicleta ya que así se involucra a los ciudadanos en el objetivo de conseguir los 300.000 desplazamientos.

Experiencias similares se han puesto en marcha en otras ciudades españolas como Valencia, Bilbao, Valladolid o Albacete. El Ayuntamiento de Bilbao informaba en enero de este año que con los nueve aforadores que tiene en la ciudad se habían contabilizado 925.383 bicicletas en la segunda mitad de 2019.

Dos usuarios de Sítycleta cogen sus bicis. / Juan Carlos Alonso

El tótem de la capital grancanaria recuerda la importancia de apostar por la movilidad sostenible y cuenta con el logo del servicio público de bicicletas, Sítycleta, que este año quiere alcanzar una cifra superior a los 16.000 usuarios, según las previsiones de la Sociedad de Aparcamientos (Sagulpa), de la que depende el servicio.

En enero de este año, el Ayuntamiento informaba que desde que se puso en marcha la Sítycleta, en abril del año 2018, el sistema acumula más de 350.000 alquileres. En total, los usuarios han recorrido casi dos millones de kilómetros en las bicicletas públicas, una distancia equivalente a dar cincuenta vueltas alrededor del mundo.

Los abonados representan el 87% de los servicios contabilizados por la Sítycleta, mientras que el 13% restante son desplazamientos que realizan extranjeros de visita en la capital.