Imagen de archivo de la Avenida Marítima. / arcadio suárez

El socavón de la avenida marítima estará reparado en semanas

El desperfecto se produjo hace diez meses y no se empezó a actuar hasta principios de este mes

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA

El concejal de Urbanismo, Javier Doreste, explicó este viernes que en semanas estará concluida la reparación del socavón de la avenida marítima que se produjo en mayo del año pasado y que ha estado diez meses en un limbo mientras se decidía qué institución se encargaba de su arreglo.

El edil informó de esta estimación tras el debate plenario que se produjo en el pleno, donde se dio cuenta de la resolución por la que se acordó, por la vía de emergencia, de la realización de los trabajos para la reparación del paseo marítimo peatonal situado en el norte del barrio de San Cristóbal, a la altura del parque de San José. Las obras comenzaron a principios de este mes.

En la sesión plenaria, Doreste aseguró que la ciudadanía «no ha corrido peligro», pese a que el informe técnico que sirve de base para asumir la obra por emergencia determina que «si ese constante impacto no se detiene a la mayor brevedad posible, el resultado inexorable y muy probablemente inminente será el aumento exponencial al bateo del vaciado, pudiendo en tal caso provocar la rotura de la calzada, arruinando así la GC-1». Además, también se advertía del riesgo de daños en la tubería de abasto, cuyo desplome «no solo arruinaría parte de la calzada de la GC-1, con el consiguiente peligro de accidentes en el tramo de la citada vía, sino que provocaría un grave problema de abastecimiento de agua de la ciudad».

Doreste defendió que se había actuado pese a la inactividad del resto de administraciones y lamentó que hubiera personas que saltaran el vallado colocado por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria para evitar riesgos. En cuanto al coste de la reparación, encargada a Lopesan, indicó que todavía no se podía saber porque se trataba de una acción de urgencia. «El objetivo es asegurar la vía y luego reponer la escollera», indicó.

Pero la actuación municipal no estuvo exenta de crítica. El viceportavoz del PP, Ángel Sabroso, tildó de «chapuza mayúscula» la gestión de este socavón, y no solo por que las instituciones se hayan pasado la pelota a la hora de definir las responsabilidades en su reparación, sino también porque «se ha puesto en riesgo la circulación en la GC-1 y el abastecimiento de agua potable a la ciudad». El edil hizo mención al informe en lo referido a que la competencia de la reparación era municipal. Y el hecho de que se haya tardado diez meses en iniciar las obras «es una demostración evidente de cómo está el Ayuntamiento por dentro». Por último, pidió que cuando acabe la reparación, se pague a la empresa en tiempo y forma, en referencia al hecho de que las facturas acumuladas en los cajones del Consistorio superan los 84 millones de euros.

También la portavoz de Ciudadanos, Lidia Cáceres, interpreta el socavón como «una metáfora de la gestión municipal» ya que se ha tardado «casi un año» en empezar a reparar el desperfecto. «Se han estado tirando la pelota las instituciones y mientras, los vecinos se jugaban la vida sorteando la valla», expuso.

Francis Candil, de Coalición Canaria, puso el foco en el hecho de que el Ayuntamiento de Las Palmas de gran Canaria haya tardado tanto en tomar una decisión. «Habría que aprender de esto y actuar antes, pasando luego la factura a quien sea responsable», dijo, «también podría hacerse con el Museo Néstor».