Imagen de la guagua afectada por el socavón. / Bomberos lpa

La reparación de la tubería que afectó a una guagua y al parquin del Materno tardará unas diez horas

La inundación que se originó en la tarde de este lunes originó un socavón que afectó a una guagua y afectó al parquin del Materno-Insular

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

Dieciséis operarios de Emalsa, dos camiones y dos retroexcavadoras se afanaban esta tarde en reparar la tubería de agua de abasto, de 500 milímetros de ancho, cuya rotura, en el paseo de Blas Cabrera Felipe, provocó un socavón de metro y medio de profundidad en el que metió una rueda una guagua. A consecuencia de ello, el vehículo fue inmovilizado y los nueve viajeros que transportaba fueron ayudados a salir por parte de Bomberos.

La inundación también afectó al aparcamiento del complejo hospitalario Materno Insular, que se quedó sin suministro eléctrico por lo que fue cerrado, según informan los bomberos.

En esta zona del Cono Sur de la capital grancanaria hay unos 2.700 abonados pero desde Emalsa se entiende que no habrá problemas de suministro porque con el agua acumulada en los aljibes de los edificios se debería garantizar el abastecimiento de todos los vecinos durante 48 horas. Los técnicos de la compañía, que no pudieron analizar las causas del reventón hasta que la guagua fuese retriada, confiaban en tener solucionado el incidente tras un trabajo de entre ocho y diez horas de duración.

El Ayuntamiento descarta cualquier relación con la obra de la MetroGuagua, que fue acabada en mayo de 2020.

La rotura, que probablemente se debiera a un aumento de la presión porque la tubería no era antigua, se produjo en torno a las 15.15 horas. El agua fue erosionando la tierra bajo el asfalto hasta que el paso de una guagua de la línea 12 provocó el hundimiento del firme, que no soportó el peso del vehículo de Guaguas Municipales.

La guagua quedó inmovilizada y afortunadamente no hubo heridos. Otro vehículo de la línea 9, que circulaba en dirección contraria fue parado por el chófer antes de que se produjera otro hundimiento de la vía.

A consecuencia del incidente la Policía Local decidió cerrar el tráfico entre la calle Villa de Zarauz y el barro de Zárate, que no se abrirá hasta que Emalsa culmine los trabajos de reparación. Esta noche, por tanto, la calle Blas Cabrera Felipe quedará cerrada al tráfico en ese recorrido.