Recorte al parque de Las Rehoyas

El Ayuntamiento impulsa una revisión parcial del Plan General que supondrá el recorte de 3.594 metros cuadrados al parque de Las Rehoyas para ubicar ahí un edificio de siete plantas y 146 viviendas. Con él se iniciará la reposición del barrio. El inmueble elimina el aparcamiento actual y reubica uno de los campos de fútbol.

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA

El inicio del plan de reposición de las viviendas de Las Rehoyas requiere de una modificación del Plan General de Ordenación que cambie el uso del suelo de una parte del parque, en la actualidad calificado como espacio libre, por residencial.

Esta alteración afecta a un total de 3.594 metros cuadrados del sistema general de Las Rehoyas, en concreto a la mitad sur del aparcamiento en superficie del parque y a una parte del campo de fútbol colindante.

De acuerdo con el documento de revisión parcial, lo que se va a construir en este espacio es un edificio de siete plantas que permitirá mantener «la conexión física entre el barrio y el parque». En él se distribuirán un total de 146 viviendas.

«A pesar de los inconvenientes que presenta esta solución, como son la supresión de la actual zona de aparcamientos en superficie y la reubicación del campo de fútbol dentro del parque, esta alternativa es la que aporta un escenario de mayor equilibrio entre los objetivos buscados: cercanía física de los residentes al barrio, así como una conexión directa y permeabilidad con el parque», recoge el documento ambiental estratégico que forma parte del expediente de revisión del Plan General de Ordenación de la ciudad.

Las 125 plazas de aparcamiento que se eliminan serán restituidas en el lindero naciente del parque, «donde se encuentra un parterre ocupado por flamboyanes y en simetría con la actual línea de aparcamientos en batería de la calle de San Antonio de Padua».

En cuanto al campo de fútbol, lo que se propone es «el traslado hacia el nordeste del parque, en el mismo eje que el otro campo y justo frente a los pabellones multiusos».

En el expediente municipal se aclara que «el parque experimentará una reorganización en la localización de usos, distinguiendo la mitad norte, destinada a actividades principalmente deportivas, y la mitad sur a usos más de ocio y esparcimiento».

Los cambios que se producirán en el parque de Las Rehoyas como consecuencia de la construcción de las primeras viviendas se completarán con la instalación de un área de juegos infantiles en una zona próxima al edificio de viviendas, justo donde ahora está el aparcamiento en superficie.

Hay que recordar que el área de regeneración y renovación urbana de Las Rehoyas tiene ya consignados 4,6 millones de euros para esta primera actuación. Aparte de la construcción de las 146 viviendas, el nuevo edificio dispondrá también de locales para servicios comunitarios en planta baja, 87 plazas de aparcamiento y 33 trasteros.

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria lleva meses tramitando la modificación del planeamiento y espera aprobarlo en pleno este mismo mes.

Cambios en La Ballena

La propuesta de alteración del Plan General de Ordenación en el sistema general del parque de Las Rehoyas se vincula a otra modificación, en concreto la del sistema general del parque deportivo de La Ballena. Esto se debe a que se entiende que la eliminación de una parte del espacio libre de Las Rehoyas (el aparcamiento y el campo de fútbol) se puede compensar con el espacio libre que se declare en el parque de La Ballena.

De hecho, se recalifica como espacio libre gran parte del parque deportivo que está fuera de uso. Se trata, en concreto del área que ocupaban los campos de fútbol y que en estos momentos hay zonas libres, jardines y paseos, que suman casi 125.000 metros cuadrados. Estas canchas quedaron inutilizadas porque fueron construidas sobre un terreno inestable debido a que se ejecutaron sobre un antiguo vertedero.

Se exceptúa de este cómputo el campo de fútbol que sigue en uso y que mantiene la calificación deportiva.

Además, como se elimina el uso deportivo del espacio central del parque de La Ballena, lo que se hace es compensar con la determinación de suelo deportivo una parte de la cabecera del barranco, frente al centro comercial, que es el espacio que ocupará el gimnasio proyectado por el propio Ayuntamiento.

Su construcción esta tasada en 9,82 millones de euros, inversión que asumirá íntegramente la empresa adjudicataria a cambio de explotar de manera indirecta el complejo deportivo durante un periodo que no podrá superar los cuarenta años.