Productos frescos a golpe de teléfono

El Mercado de Vegueta ha puesto en marcha un servicio de reparto a domicilio para atender a una clientela que ha dejado de acudir a realizar sus compras por el confinamiento y que ha generado una caída en la actividad de más del 80%.

Rebeca Díaz
REBECA DÍAZ

Facilitar la compra de frutas, verduras, carnes, pescados y cualquier otro tipo de producto fresco sin necesidad de salir de casa es lo propone la campaña de reparto a domicilio a toda la ciudad que han puesto en marcha una veintena de negocios del Mercado de Vegueta. La idea es atender las necesidades de suministro de una clientela que, respondiendo a las recomendaciones de las autoridades de permanecer confinada en sus hogares para frenar la propagación del Covid-19, ha dejado de acudir a la plaza de abastos más antigua de la capital grancanaria.

«El panorama en el mercado es desolador», explica Santiago Bolaños, gerente del espacio que se ubica junto al Guiniguada. Reconoce que la falta de clientes deja una imagen poco habitual en un entorno acostumbrado al bullicio desde primera hora de la mañana. Por eso, comenta, «estamos intentando organizar iniciativas como esta del reparto a domicilio».

Apunta que aunque son una veintena de puestos los que ofrecen, «por una compra mínima de 20 euros», la posibilidad de llevar a los domicilios la compra de sus productos de alimentación, la idea implica de alguna manera al más de centenar de negocios que conforman la actividad del mercado.

Así, señala que «los comerciantes se están organizando de tal manera que si el cliente le pide la fruta» o los artículos que precisa «para hacer un potaje», pero además le demanda productos que él no tiene en su negocio, «como costilla de cerdo», el responsable del puesto en cuestión le hace la gestión de acudir al carnicero y adquirir lo que precisa y se lo hace llegar en el pedido de forma conjunta.

El gerente del mercado municipal capitalino señala que esta es «una forma de organizarnos un poco doméstica pero yo creo que funciona». Además, entiende que es una manera de que comerciantes que no tienen posibilidad de atender estos pedidos a domicilio, porque ellos son su único empleado, también puedan dar respuesta a sus clientes y sobre todo sobrellevar esta situación insólita que vive todo el país. «Imagina un señor que vende quesos, que está él solo y no puede salir del negocio, entonces el frutero puede acudir y comprar el queso tierno para acompañar el potaje que le pueda encargar su cliente» a través del teléfono.

Bolaños confía en que la propuesta cale entre una clientela que en un gran porcentaje está integrada por personas mayores y que pertenecen al grupo de mayor riesgo.

Además, señala que al margen de esta iniciativa del reparto a domicilio, han propuesto otra medidas al Consistorio capitalino para incentivar que aquellas personas que sí estén en disposición de realizar sus compras puedan acudir y hacerlo de manera presencial en el mercado. «Hemos pedido al Ayuntamiento que levante la barrera del parquin, que ponga las guaguas gratis», indica.

Pero es consciente de que el «problema de fondo es que la gente no sale a la calle», por eso manda un mensaje de confianza a los usuarios del mercado en el sentido de que en el mismo se cuentan con todas las medidas sanitarias necesarias para garantizar su seguridad.

Bolaños dice que el objetivo es «ver si podemos aguantar» porque en esta primera semana de confinamiento la actividad en el mercado «que ha caído más de un 80%, que es un disparate».

A modo de ejemplo de la situación inusual que se está viviendo en el popular recinto del casco histórico, su gerente relata que «si vienes ahora al parquin del Mercado de Vegueta, que es el parquin de mayor rotación probablemente de España, se te viene el alma a los pies».

Así las cosas, Bolaños confiesa que «si esto sigue así no habrá quién lo aguante, esto no hay país en el mundo que lo aguante». En cualquier caso, asegura que «vamos a seguir para adelante y ahora mas que nunca estamos al lado de nuestros clientes». De ahí que anima a que «cualquier cliente que tenga un problema, que nos llame».