Imagen del estado que presentan los solares de Agustín de Bethencourt. / cober

El procedimiento para desalojar los solares de Arenales «está en marcha»

El Ayuntamiento asegura que la inmobiliaria propietaria del espacio ha solicitado al juzgado permiso para intervenir, a requerimiento suyo

Rebeca Díaz
REBECA DÍAZ Las Palmas de Gran Canaria

El procedimiento para desalojar a las personas que utilizan unos solares de la calle Agustín de Bethencourt para el «consumo y venta de droga» entre otras actividades, según denunciaron públicamente los vecinos afectados este miércoles en CANARIAS7, «está en marcha».

Así lo confirmó este viernes el concejal de Urbanismo del Consistorio capitalino, Javier Doreste, que señaló que la inmobiliaria propietaria de los espacios que los vecinos reclaman tengan un mantenimiento «como recoge la norma», ya ha acudido al juzgado «para solicitar permiso para desalojar» a estas personas, a « requerimiento» del propio Ayuntamiento.

Doreste dijo que esta reclamación del Consistorio a la propiedad es «anterior» a la denuncia pública de unos residentes que manifestaron en la edición impresa y digital de este periódico su hartazgo por las molestias que, aseguraron, sufren hace «unos diez meses» y que han comunicado a diferentes departamentos municipales sin respuesta.

Pero reconoció que la queja vecinal recogida en la referida información le ha sido remitida a la inmobiliaria propietaria de los referidos solares.

El concejal de Urbanismo explicó que una vez que el juzgado «le dé la autorización» a la propiedad para intervenir, «requerirá el apoyo de las fuerza publica», que en este caso le corresponde «a la Policía Nacional».

Respecto a la queja expresada por los vecinos por la falta de respuesta municipal a las «sucesivas denuncias» presentadas ante el Consistorio, en las que expresaban las molestias que les generan el estado que presentan esos solares y para los que reclamaban la limpieza y la subida de los muros, Doreste dijo que «a mí no me ha llegado nada de ellos».

Un problema de seguridad y de salud pública

Los vecinos denunciantes afirman que al margen de las molestias que afrontan por «los gritos y peleas» que se producen en estos solares situados junto a sus residencias, en la calle Agustín de Bethencourt, y de las que son testigos habituales, se enfrentan a un problema de salud pública. Pues señalan la cantidad de «basura que se acumula en su interior», en el que se aprecian enseres de todo tipo, y recuerdan que en las inmediaciones hay un centro educativo. Además, se quejan de los malos olores.

Pero también aseguran que sufren un problema de «seguridad», ya que los toxicómanos que hacen uso de estos espacios han provocado «fuegos» en varias ocasiones y los bomberos han tenido que intervenir para sofocarlos.