Espacio del local social de Zárate en el que Cofiris atiende el reparto de alimentos,. / c7

Paralizado el reparto mensual de alimentos a 300 familias del Cono Sur y el distrito Centro

El cierre de locales sociales por la alerta sanitaria impidió este jueves la entrega. La asociación Cofiris ve «inviables» las alternativas propuestas desde el Ayuntamiento

REBECA DÍAZ Las Palmas de Gran Canaria

El teléfono de Israel Medina, presidente de la asociación cultural y vecinal Cofiris, echaba este jueves humo. La noticia de que el reparto de alimentos que cada mes se lleva a cabo en el local social de Zátate no se iba a poder realizar ese día, como estaba previsto, encendió las alarmas de muchas de la 300 familias del Cono Sur y el distrito Centro que se benefician de los productos que entrega esta entidad gracias al Banco de Alimentos. El motivo, la resolución de Alcaldía que desde el día 11 establece el cierre de estos espacios y de los centros cívicos del municipio debido a la activación del nivel 2 de alerta por covid, que este lunes 18 se elevó hasta el 3 por el incremento de casos positivos en la isla.

«La gente me llama diciendo que no tiene nada que dar a su hijos y que contaban con esta comida», exponía durante la mañana Medina sin ocultar su preocupación. Aseguraba que desde que supo que no iba a poder hacer el reparto en el espacio en el que atienden a familias con dificultades económicas «desde hace 8 años» -ya que en el barrio de San Nicolás al que pertenecen no cuentan unas instalaciones para ello- se puso manos a la obra en busca de una salida.

Así, solicitó ayuda a la concejala de Servicios Públicos, Inmaculada Medina, que les dijo que trataría de buscar una solución que de momento no llega.

Además, se puso en contacto con el concejal del distrito en el que se ubica el local social, Prisco Navarro, para exponerle el problema y pedirle lo que considera una solución viable, «que se modifique esa resolución ya que nosotros no hacemos ninguna actividad en ese espacio, sino el reparto de alimentos».

De igual modo, propuso al Consistorio poder realizar la actividad en este espacio con supervisión de una persona de seguridad, «para que comprueben que cumplimos con todos los protocolos», o bien que se les habilitara otro espacio disponible en el barrio, «que los hay».

Sin embargo, Medina señala que la respuesta que les llegó desde la Concejalía de Distrito fue que la resolución no admite excepciones junto a tres posibles alternativas para el reparto de este jueves que el portavoz de Cofiris califica de «inviables». Así, indica que la primera de ellas consistía en hacer el reparto en una plazoleta delante del local social, «en unas carpas que ellos pondrían y tendríamos que hacerlo en cinco o seis horas máximo, algo imposible porque el día de entrega estamos desde las ocho de la mañana a las ocho de la tarde y no nos daría tiempo».

La segunda opción era «que llevásemos los alimentos al centro de Protección Civil del Polvorín y hacer allí el reparto», pero apunta que muchas de las personas que atienden no pueden permitirse ese desplazamiento, pues «hay gente de Casablanca o El Lasso que viene caminando a buscar la comida».

La tercera posibilidad consistía en la cesión de un espacio en la sede de la Concejalía del Distrito, «en la antigua pescadería municipal», junto al mercado de Vegueta, para la entrega, «pero es un sitio muy pequeño y no nos cabrían los alimentos», señala.

Critica la actitud del Consistorio al que dice ha enviado «el plan logístico y la certificación del Banco de Alimentos que nos pidieron y aún así nos dicen que no». Añade que Navarro le ha pedido más tiempo para resolver el tema, «pero la gente no puede esperar una semana más».

Medina recuerda que ni siquiera durante el confinamiento suspendieron la entrega de alimentos, «respetando todas las medidas y con cita previa», y recuerda que estas familias les llegan «derivadas de los servicios sociales y de los centros de salud».

«Comer es un bien de primera necesidad»

El edil de CC-UxGC en el Ayuntamiento capitalino David Suárez señala que «comer es un bien de primera necesidad, estemos en la fase en la que estemos» y «el alcalde puede cerrar centros cívicos» como el de Zárate pero «no permitir que las familias se queden sin alimentos». Cree que «con todas las medidas» podría «permitir el reparto» a familias que «son derivadas por Servicios Sociales». Critica a un gobierno «inflexible» que no da soluciones efectivas a quienes ayudan a los más vulnerables.