Imagen de la cabalgata del carnaval de este año. / COBER

La pandemia suspende el carnaval pero la fiesta se mantiene con pequeños desfiles y ferias

El Ayuntamiento asegura que la incertidumbre es incompatible con la previsión que requieren los actos oficiales y la participación de los grupos

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

La ciudad suspende de manera definitiva el carnaval del año próximo. Tal y como lo hizo Santa Cruz de Tenerife hace unos días, la concejala Inmaculada Medina anunció en la tarde de este miércoles, tras una reunión con los grupos y colectivos que participan y hacen posible la fiesta, que «el mundo del carnaval tendrá que esperar a 2022 para la celebración de su programación oficial».

En su opinión, «la incertidumbre generada por la evolución de la pandemia es incompatible con la previsión y el trabajo previo que requiere un evento de la envergadura del carnaval».

A las dificultades a las que se están enfrentado los grupos y colectivos al no poder reunirse o encontrar patrocinios se suman los inconvenientes derivados de la preocupación y medidas para frenar el avance de la crisis sociosanitaria, entre otros, la imposibilidad de contar con un margen de tiempo para disponer de permisos que garanticen la celebración de actos, informaba el Consistorio en una nota.

En febrero se podría celebrar una feria con una exposición y charlas para mantener viva la presencia de la fiesta en la capital grancanaria

«Las decisiones hay que tomarlas desde la responsabilidad y, hoy por hoy, no podríamos convocar ningún acto que implique aglomeraciones: ni cabalgatas, ni fiestas de días, ni galas multitudinarias, ni noches de carnaval», añadió, «había que desinfectar todos los elementos que se compartan sobre el escenario, respetar las distancias, los límites de personas en espacios cerrados como Miller y una serie de medidas que hacen imposible la celebración del Carnaval que conocemos».

Presencia residual

La eliminación del programa de actos no supondrá, en todo caso, la desaparición de la fiesta, que había sido trasladada en un primer momento desde febrero hasta el periodo comprendido entre el 30 de abril y el 23 de mayo.

El Ayuntamiento, consciente de que el carnaval forma parte de la identidad social de la capital grancanaria y de que es un importante elemento de atracción turística y dinamización económica, no va a permitir que la fiesta borre la huella que deja en la ciudad cada año. Así, Inmaculada Medina dijo que no quería generar falsas expectativas, pero anunció que el equipo que trabaja en la organización de la fiesta se dedicará a planificar actos que mantengan la presencia de la fiesta, siempre y cuando la evolución de la pandemia de la Covid-19 lo permita en cada momento.

Medina adelantó que en febrero se podría celebrar una feria del carnaval con charlas y exposiciones, y que más adelante también se podría organizar otros actos como «desfiles o encuentros». Al mismo tiempo, se seguirá avanzando en la decisión de conseguir que el carnaval capitalino sea declarado fiesta de interés turístico internacional.

«No pondremos un escenario en Santa Catalina, pero ¿quién dice que no podamos tener un fin de semana grande si se dan las condiciones sanitarias adecuadas?», aseguró Medina.

Una pareja disfruta del carnaval de día. / Cober

La suspensión fue respaldada por los grupos de la oposición. «Es lo razonable, aunque nos duela», explicó el viceportavoz del PP, Ángel Sabroso, «lo más importante es velar por la salud de todos, y los grupos y personas que están todo un año preparándose para el carnaval necesitaban ya una respuesta».

«Si la situación mejorase, se podría organizar algo tipo carnaval de verano pero ahora mismo apoyamos la decisión tomada», añadió Sabroso.

Para Lidia Cácers (Ciudadanos) también «es lo más sensato» ya que «en estos momentos es muy complicado trabajar con certezas y el carnaval implica tiempo de preparación para la organización, las agrupaciones y los que vivimos intensamente la fiesta». La concejala dice que «ahora hay que pensar muy bien el destino de los dos millones de euros del carnaval».

Más crítico fue el edil de CC-UxGC, David Suárez, quien lamentó la indefinición que rodeó ala reunión. «Los grupos salieron sin saber qué actividades podrán realizar», dijo, «¿cómo van a hacer frente a la inversión de los disfraces y el resto de gastos?».

Concuros de murgas de este año. / Cober

Los grupos dicen que «ahora mismo es lo más lógico»

El presidente de la Federación Insular de Grupos del Carnaval (Figruc), José María González Pérez, también mostró su respaldo a la decisión de suspender los actos oficiales de las carnestolendas capitalinas del próximo año debido a la incertidumbre que conlleva la situación de pandemia por el coronavirus.

«Es lo más lógico ahora mismo», señaló nada más finalizar la reunión, «la participación en la fiesta requiere de un trabajo físico en los locales de unos nueve meses y ahora mismo no tenemos ese tiempo».

«Es un alivio tener claro que no se va a hacer ningún acto oficial, y no solo por nosotros, sino también por la gente que sigue a los grupos y por los patrocinadores», prosiguió el presidente de la Figruc.

José María González indicó que por ahora no tienen claro en qué consistirá el programa de actos alternativo en que se quiere trabajar para recordar la fiesta. «La concejala Inmaculada Medina querrá hacer muchas cosas por ilusión», expuso José María González, «pero es un poco arriesgado dar por hecho que se podrá hacer ciertas cosas».

Desde la Figruc se entiende que la participación de los grupos se limitará a paseos en la guagua anunciadora del carnaval o acudir a recibir a los turistas que puedan llegar en crucero a la capital grancanaria. «No imagino mucho más allá», dijo el portavoz de la Figruc.

En la reunión hubo propuestas como la de que las murgas puedan fragmentarse para formar grupos pequeños que puedan salir a la calle y actuar. «Si no somos ochenta, seremos diez y daremos la murga, es la esencia del carnaval», indicó uno de los asistentes al encuentro.