Imagen de la detención de uno de los autores de los hechos. / C7

Violencia extrema en Vecindario: «Te voy a matar, perro»

Los agentes vieron a la víctima en el suelo, amarrada, sangrando y a una pareja dándole una paliza gritando que lo iban a matar

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

«Aquí tienen agentes al hijo de puta este, ya se lo pueden llevar». De esta forma recibió supuestamente a la Guardia Civil en su domicilio la pareja que estaba propinando una paliza a un individuo al que tenían atado y tirado en el suelo ensangrentado en unos hechos ocurridos el pasado martes en la calle Delicias -Vecindario-. Según fuentes de la investigación, los agentes cuando subieron a la vivienda escucharon como uno de los detenidos de nombre Ali S. gritaba «te voy a matar perro, de esta no vas a salir, eres un cabrón».

Tanto el agresor, como su pareja Francisca T. C. y el propietario del inmueble Antonio S. L., que curiosamente fue el que alertó a los servicios de emergencia alegando que tuvieron que «amarrar entre tres» a la víctima para «que no se escapara», fueron detenidos y pasaron a disposición judicial investigados por un delito de homicidio en grado de tentativa y detención ilegal, como informó este periódico el pasado domingo, aunque ahora se han podido conocer más detalles de este suceso.

Según fuentes de la investigación, los agentes fueron al domicilio a las 6.45 horas después de que el dueño les dijera «espontáneamente» y con enorme tranquilidad, que tenían a una persona «retenida y amarrada» en la casa, que lo tuvieron que hacer entre tres para que «no se escapara» y que hacía dos días lo quiso denunciar, pero no lo hizo porque se encontraba en estado de embriaguez.

Los guardias acompañaron a Antonio al domicilio y al entrar en el portar, escucharon una fuerte discusión en la que un varón gritaba «te voy a matar perro, de esta no vas a salir, eres un cabrón». Entraron al salón y allí se encontraron a una persona de nombre Ahmednah K. tirado el suelo en posición de cubito supino, vestido solo con su ropa interior y los pantalones bajos a la altura de los tobillos. Además, tenía los pies amarrados con una cuerda de color blanca mientras Ali S. se encontraba sentado encima suya estrangulándolo con un cinturón.

Al ver a los agentes, Ali S. soltó el cinturón y les gritó en estado de agresividad «aquí tienen agentes al hijo puta este, ya se lo pueden llevar», mientras su pareja profería insultos y amenazas constantes como «te voy a matar cabrón». Francisca T. C. incluso le dijo a la autoridad que había tenido que «mojar el suelo» para que la víctima «no se escapara cuando lo estaban amarrando».

Sangraba por varios sitios

De inmediato, los guardias civiles socorrieron al afectado, le retiraron el cinturón del cuello y cortaron la cuerda con la que había sido amarrado y pidieron una ambulancia ya que presentaba múltiples heridas en la cabeza, la cara y manaba sangre por los oídos.

De la misma forma, vieron como al lado del herido había un machete de cocina que estaba al alcance de Ali S. y una toalla de color blanca húmeda con restos de sangre.

Mientras esperaban a los servicios de emergencia, procedieron a la detención de Ali S. y su pareja Francisca T. C., comprobando que ambos tenían numerosos antecedentes policiales. Incluso, al cachearlo para su posterior su traslado a dependencias oficiales, los agentes se percataron que poseía un arma blanca con doble hoja de unos tres centímetros, que luego la víctima reconoció que había usado para propinarle «pinchazos» en la pierna izquierda.

También detenido

En vista de la gravedad de lo sucedido, la fuerza actuante retuvo al propietario de la vivienda y comprobaron como tenía guardada una muleta separada en dos piezas que, según el herido, habían utilizado para golpearle por todo el cuerpo. Ante la duda de su grado de participación en este presunto delito de homicidio en grado de tentativa y detención ilegal, hablaron con la víctima que estaba siendo asistida en la ambulancia y este confirmó a los guardias civiles que Antonio S. L. «colaboró» en su inmovilización y también le «había agredido».

Por este motivo, también procedieron a su detención, basándose también en el hecho de que les había dado todo lujo de detalles de cómo habían sucedido los hechos y cómo se encontraba la víctima, por lo que su participación estaba clara para los investigadores.

Los tres, a prisión

Los tres detenidos, Antonio S. L. y Francisca T. C. –de nacionalidad española– y Ali S. –marroquí– pasaron a disposición judicial en el órgano de San Bartolomé de Tirajana en funciones de guardia, que decretó en ingreso de todos en prisión, provisional, comunicada y sin fianza por la presunta comisión de los delitos de homicidio en grado de tentativa y detención ilegal. Se dio la circunstancia de que todos los implicados, tanto los detenidos como la propia víctima, contaban con numerosos antecedentes policiales.