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Las plataformas marcan el paso en la fiesta

Las plataformas marcan el paso en la fiesta

El escenario de Santa Catalina acogió la noche de este sábado la preseleccion ‘drag’ con 42 participantes, 9 más que en 2018, que presentaron sus credenciales para hacerse un hueco en la cita estrella del carnaval capitalino, la gala de este lunes.

Jueves, 1 de enero 1970

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Si el éxito de un concurso se mide por su poder de convocatoria, la preselección drag puede presumir de que el suyo es rotundo. Para muestra los 42 aspirantes -9 más que en la cita de 2018 ya que Drag Deus Stella y Drag Nabetse finalmente no tomaron parte- que se dejaron la noche de este sábado el alma en el sambródromo diseñado por Carlos Santos para la fiesta de Una noche en Río, en Santa Catalina, en busca de una plaza en la gala más seguida del carnaval capitalino, la elección de drag queen que tendrá lugar este lunes desde las 21.00 horas en ese mismo escenario.

La cita, que estuvo conducida por el periodista Roberto Herrera y que ya cuenta con tanto adeptos con la propia gala drag -la gente no duda en pasar la noche al raso para lograr una entrada-, es fruto de la notoriedad alcanzada por un espectáculo cuyas dimensiones no dejan de crecer, lo que obliga a realizar la criba de unos aspirantes entre los que este año se contaban dos mujeres -además de Drag Noa (Norma Ruiz) concursó Drag Terpsícore, la reina del carnaval 2017, Esther Pérez- para dejar la participación en el espectáculo de este lunes en una quincena, aproximadamente.

Esta presión es la pesaba en los minutos previos a la preselección en el backstage de Miller entre unos candidatos que después de horas de preparativos ultimaban detalles de sus fantasías arropados por sus equipos. Maquillajes, vestuarios y atrezo se cuidan con mimo antes de salir.

«Yo llegué hace media hora que para eso soy la reina», bromea Drag Eiko mientras le retocan su maquillaje. Reconoce que la experiencia con la que cuenta en el concurso no mitiga los nervios. «Son los mismos», dice, y es que confiesa que «me preocupa todo porque como es un conjunto de atrezo, bailarines, cualquier cosa puede fallar». Añade que «cada vez llevamos más coreografía, más acrobacias, todo más» porque «todos le tenemos miedo a esta preselección y nos superamos a nosotros mismos».

Para Llomar Miranda, Drag Armek, es su primera vez en el carnaval capitalino y salir en segundo puesto le da una tranquilidad que vaticina desaparecerá «cuando se abran esas puertas y ya esté vestido».

Señala que lo más complejo «es tener organización en todo, que todo salga correcto porque son muchas cosas las que traemos», por eso «desde por la mañana venimos a montarlo todo».

Y es que apunta que un espectáculo mueve muchas cosas y a mucha gente. «Son muchos elementos de vestuario, de atrezos, que cada vez son más grandes, bailarines, muchos ayudantes, maquillaje», explica mientras el edificio Miller se torna en la trastienda de una gran teatro en el que conviven el fuselaje de un avión, con un grupo de dragones, una flor gigantesca, la réplica de un volcán o un gran pulpo.

Alba, Sara, Mireia y Diana están como un flan porque es su primera actuación en la preselección como bailarinas y lo hacen con Drag Équinox, también novato. «Somos primerizas y salimos en el primer puesto», comentan con una risa que evidencia su nerviosismo.

Drag Kiova lleva participando en la preselección desde 2004, «con descansos», y la manera que tiene de espantar unos nervios «que son los mismos» es ultimando el maquillaje de su equipo. «Da más nervios la preselección porque es la primera toma de todo», asegura.

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