La Ciudad de la Justicia, sede del Juzgado de Instrucción número 8 de Las Palmas de Gran Canaria. / Arcadio suárez

Investigan a un protésico dental por agredir sexualmente a una niña de cinco años

Los supuestos hechos ocurrieron en el laboratorio del protésico en Guanarteme mientras este atendía a la abuela de la niña

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

El Juzgado de Instrucción número 8 de Las Palmas de Gran Canaria investiga a un protésico dental que, presuntamente, agredió sexualmente a una menor de cinco años de edad dentro de su laboratorio en el barrio de Guanarteme. La niña refirió a los investigadores que el profesional le introdujo el pene en su boca después de haberla llevado a un baño privado del inmueble mientras la abuela estaba en la consulta acompañada de su marido.

Los presuntos hechos se remontan al martes 14 de agosto de 2020, cuando el matrimonio acudió a la consulta que tenía el protésico dental en su laboratorio de Guanarteme porque tenía que arreglarse la dentadura y llevaron con ellos a la menor. Cuando salieron de la misma, la niña se encontraba muy alterada y empezó a gritarles «abuela, qué asco, dame el hidroalcohólico, dame el hidroalcohólico», por lo que le preguntaron a la menor qué le ocurría y les respondió que el protésico le había cogido de la mano, se la había llevado a un cuarto, cerró con llave, se bajó los pantalones y le metió «el pipi en la boca», narró. Todo ello mientras la abuela estaba en el sillón/camilla con el molde puesto para adaptar su dentadura.

De inmediato se lo contaron a la madre y fueron con la menor a Urgencias del Materno Infantil para que la vieran. En el centro hospitalario activaron el protocolo para delitos de carácter sexual y la niña fue examinada por médicos y una forense de guardia. Allí hablaron con la pequeña de cinco años y les refirió que el «dentista se bajó los pantalones» delante de ella y le puso el pene en la boca «hasta la campanilla». También detalló que el presunto agresor le regaló un juguete -un hueso- y que la cogió por la pierna, le dio un beso en el muslo, la zarandeó y olió sus zapatos mientras le decía supuestamente «chupa, chupa». Los facultativos tomaron muestras a la niña en busca de posible ADN masculino y determinaron que tenía heridas y marcas que eran compatibles con lo narrado por la víctima.

De esta forma, los agentes procedieron a identificar al protésico dental, lo localizaron en el laboratorio y procedieron a su detención a las 9.30 horas del 19 de agosto por su presunta participación en un delito de agresión sexual con penetración. El sanitario accedió a que registraran su consulta e investigaran su móvil, aunque se negó a que se le tomara muestras biológicas para comprobar su ADN. Los agentes comprobaron que no tenía antecedentes penales y registraron su despacho, que era como una especie de vivienda. Este individuo, de 59 años de edad, se acogió a su derecho a no declarar ante la policía y manifestó que lo haría ante la autoridad judicial.

Testimonio sobrecogedor

Un día después, el 20 de agosto, los investigadores se entrevistaron con la niña durante casi diez minutos volvió a narrar los mismos hechos, pero ofreciendo aún más detalles. Manifestó que el protésico se había quitado «los pantalones escondido en un rincón» y que cuando se sacó su pene se lo puso en su boca: «Olía fatal y sabía a pipí», relató la menor de tan solo cinco años de edad.

La madre de la menor, en su declaración en sede policial, declaró que la niña le contó lo sucedido y añadió que el sanitario, además, se puso a «oler el zapato de mi hija y le hizo olerlo a ella también», mientras le tiraba de los dedos de pies y manos, del pelo y le metió papel higiénico en la boca. Además, contó como el protésico la zarandeó y raspó en brazos y piernas con un cuchillo y unas tijeras mientras se restregaba contra ella. La menor fue examinada, además, por otra forense que vio las lesiones que presentaba e interesó que se le realizara una valoración del equipo de psicólogos con el fin de determinar la credibilidad de sus manifestaciones.

Este procedimiento continúa en fase de instrucción.

Llamaba al sanitario «el hombre malo»

  • La madre de la contó como la menor se refería al protésico como «el hombre malo» y la raspó con las herramientas que estaba usando en el tratamiento de la dentadura de la abuela.

Estaba muy nerviosa y le costaba dormir

  • Los abuelos de la víctima manifestaron en su comparecencia ante la policía que, tras los supuestos hechos, la menor se encontraba «muy nerviosa» y le costaba «descansar por las noches».

Tenía la consulta en su propia vivienda

  • La inspección ocular del despacho del protésico mostró como el inmueble contaba con una zona privada, compatible con el habitáculo donde la menor refirió la supuesta agresión sexual.

Detenido y puesto en libertad provisional

  • El investigado fue detenido el 19 de agosto a las 9.30 horas y tras realizar las diligencias de investigación, fue puesto en libertad a las 14.45 ya que colaboró, no tiene antecedentes y no había riesgo de fuga.