Contenedor calcinado en la calle Buenos Aires. / C7

El incendio de un contenedor daña un coche y una fachada en la capital grancanaria

La quema de un depósito de papel en la calle Buenos Aires eleva a cien el número de recipientes calcinados este año

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

La quema de un contenedor de papel y cartón en la calle Buenos Aires acabó afectando, en la madrugada del lunes al martes, a un vehículo que se encontraba estacionado a su lado, y la puerta y parte de la fachada de la vivienda contigua.

Fuentes de la Policía Local explicaron que el incendio se inició en el depósito y acabó afectando al automóvil y a la vivienda. Este miércoles todavía era visible el efecto del fuego en la zona: del contenedor apenas quedó la estructura metálica que lo sostiene; en el caso de la vivienda, el calor afectó a la puerta y los ventanales de madera.

El fuego también dañó otro contenedor de envases que estaba situado junto al que quedó calcinado por completo.

Cien contenedores quemados este año

Fuentes del servicio municipal de Limpieza señalaron que el número total de contenedores de basura quemados en lo que va de año en la capital grancanaria asciende ya a cien, si bien el registro oficial puede incrementarse con otra unidad más debido a que los bomberos relatan que en la madrugada del martes al miércoles tuvieron que intervenir en la extinción del fuego que afectaba a otro contenedor de basura en la calle Jacinta, en Schamann.

Los ataques contra los contenedores de basura han vuelto a dispararse en la capital grancanaria. Este año se está produciendo un promedio de un contenedor incendiado cada dos días.

Se trata de un nivel insoportable y desconocido hasta ahora ya que el récord de ataques a contenedores, que ostenta 2013 con 120 depósitos calcinados, marcaba un promedio de uno cada tres días aproximadamente.

Así quedó el contenedor de la calle Buenos Aires. / C7

Hay que tener en cuenta que los 101 contenedores quemados -si se cuenta el de Schamann- hasta ahora, sitúan a 2022 muy por encima de los registros de los últimos años. Baste recordar que en 2018 fueron repuestos 51 depósitos a consecuencia del fuego; en 2019, la cifra se rebajó hasta los 77; en 2020 se quedó en 74; y en 2021 volvió a elevarse de manera ligera hasta los 85.

Estamos a julio y el número de containers derretidos casi alcanza ya el total de lo que se perdió en 2017, que fue 105.

La media mensual de contenedores quemados está este año en algo más de catorce, y eso contando con que julio no ha terminado todavía.

Más de 60.000 euros de coste

Los ataques contra estos elementos tienen un coste económico que asumen los ciudadanos, por no contar los daños materiales que tienen que afrontar los particulares afectados, como ha ocurrido con el automóvil y la vivienda afectadas por las llamas en el episodio de la calle Buenos Aires.

Desde el servicio municipal de Limpieza calculan que en lo que va de año la reposición de los contenedores ha tenido ya un coste algo superior a los 60.000 euros.

En torno al 60% de los depósitos que han ardido en las calles de la ciudad son receptores de materia orgánica, según los datos aportados por el área de Limpieza hasta el 31 de mayo. A ellos se añaden un 12% de contenedores de envases; y un 14% tanto para el vidrio como para el papel.