Hidalgo garantiza la convivencia «armónica» con el piso turístico

El regidor asegura que «no hay restricciones que no existieran ya» y asegura que desde el urbanismo se trata de garantizar la convivencia entre los vecinos y la vivienda vacacional

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA

El alcalde de Las Palmas de Gran Canaria, Augusto Hidalgo, justificó este viernes la necesidad de contemplar la modalidad de la vivienda vacacional dentro de las normas de uso del Plan General de Ordenación (PGO) para lograr una «convivencia armónica» con la ciudadanía. «Tenemos que garantizar que no hay molestias con los vecinos», dijo.

El Ayuntamiento está culminando en estos momentos la tramitación del expediente de modificación de las normas del planeamiento, iniciado en 2018 para contemplar la figura del piso turístico, de acuerdo a los condicionantes que ya le imponía la ordenanza municipal de Edificación.

«No va a cambiar nada», expuso el regidor socialista, «no va a haber restricciones que no existieran».

El alcalde lanzó un mensaje de tranquilidad a los propietarios de las viviendas vacaciones -y sus federaciones canaria y estatal-, que han advertido de que la exigencia de cumplimiento de las normas impedirán el mantenimiento de la actividad económica con su configuración actual. Se refieren, básicamente, al hecho de que se obliga a las viviendas vacacionales a tener una entrada diferente al de resto de pisos, cuando convivan con el uso residencial en el mismo inmueble; y a que tienen prohibido estar por encima de cualquier otra vivienda que tenga uso residencial.

Para Hidalgo, estas condiciones son las mismas que se aplican a otros negocios y el único fin que persigue es «garantizar la convivencia». El munícipe utilizó un ejemplo para consolidar su argumentación: «Es igual que saber que no te vas a encontrar una churrería en la puerta de al lado, en tu rellano».

Otra cosa es cómo se explica que siendo unos condicionantes antiguos, la vivienda vacacional haya proliferado sin cumplirlos. «Se registran en el Cabildo y éste debería ver si se cumplen las normas», añadió. En su opinión, es un error que la normativa autonómica haya delegado en el Cabildo esta responsabilidad, cuando las normas las fijan los ayuntamientos. En todo caso, dijo que el Consistorio no tiene inspectores para este fin.

Hidalgo restó importancia a la «suposición» hecha por las federaciones de vivienda vacacional de que la normativa municipal puede acabar con el negocio. «Se han desarrollado sin problema y quiero suponer que dentro de la legalidad», añadió.

En su opinión, «la vivienda vacacional tiene futuro en Las Palmas de Gran Canaria». Y añadió que este negocio «se va a desarrollar» aún más en la ciudad, «pero tenemos que ser garantes que la convivencia ciudadana esté asegurada».

Como prueba ello citó el hecho de que hay cadenas turísticas que se han embarcado en la construcción de edificios que tendrán el uso de alquiler turístico al completo.

El primer edil dijo que no se había detectado problemas entre el uso de la vivienda vacacional y el residencial, e incidió en que la normativa municipal trata de ofrecer garantías al mantenimiento del negocio y al cumplimiento de los derechos vecinales.

En la capital hay en estos momentos más de 2.400 viviendas vacacionales registradas.