Un taxi circula por la Avenida Primero de Mayo durante las últimas lluvias. / Cober

Hermine afectó a los semáforos de 52 cruces en la capital

En veintinueve de ellos se produjo un apagón total y todavía queda por arreglar siete

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

Las lluvias que la tormenta Hermine dejó en la capital grancanaria afectaron a la regulación semafórica de 52 cruces. De ellos, hubo un apagado completo de los semáforos en 29 casos.

Hasta ayer persistían las averías en siete cruces debido al mal estado del cableado, ya que « está desecho por su largo tiempo de servicio, la acción de los roedores o la obstrucción de canalizaciones», según explicó el concejal de Movilidad del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, José Eduardo Ramírez.

Los mayores problemas se dan en los semáforos en los que las canalizaciones están obstruidas y no se puede reponer el cableado afectado. «La mayoría de las instalaciones afectadas que no se han repuesto aún tiene un cableado muy antiguo y con demasiadas reparaciones», indicó el edil, «los trabajos ahora mismo se centran en la limpieza de arquetas anegadas y la reposición de las acometidas y cableado de grupos aforísticos quemados».

El Ayuntamiento no descarta tener que realizar nuevas canalizaciones para poder restablecer el servicio de manera correcta.

Fallos de estanqueidad

En cuanto a los semáforos que se han podido recuperar, se trata de aquellas instalaciones que se vieron afectadas por la entrada de agua como consecuencia de fallos en la estanqueidad de sus juntas y de sus elementos de cierre y presión, como consecuencia de la antigüedad de los elementos, muchos de los cuales tienen más de 35 años de servicio.

«Estas averías, que son la mayoría, suponen un gran gasto económico de reposición o sustitución de todas las placas cortocircuitadas (las tarjetas de salida y las fuentes de alimentación), pero son las averías que se resuelven con mayor facilidad», prosiguió el concejal de Movilidad.

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria encargó hace dos años una auditoría para conocer el estado de la red semafórica «y se concluyó que hay que acometer una estrategia de renovación de toda la red, más que seguir invirtiendo en su mantenimiento».

El edil aseguró que estos trabajos van a realizarse con cargo a la financiación de la MetroGuagua en todo su ámbito de influencia, que no es exclusivamente por donde pasa la MetroGuagua, sino también en todos los cruces cercanos que se puedan ver afectados».

Para el resto, se ha hecho ya un encargo a la empresa municipal Sagulpa para que ponga en marcha un nuevo centro de control semafórico y que saque a concurso la red de semáforos en torno a la MetroGuagua».

Ramírez añadió que «los hechos acaecidos con estas lluvias refuerzan estas decisiones ya que los nuevos semáforos instalados con la MetroGuagua aguantaron bien. « La afección de la tormenta a las instalaciones de tráfico, tanto las nuevas como las renovadas por la obra de la MetroGuagua, ha sido nula», sentenció.