Imagen de archivo de uno de los cruces de la calle Galicia, regulado por semáforos, por el que pasará la MetroGuagua. / Juan Carlos Alonso

Los 65 cruces de la MetroGuagua

Se pone en marcha una auditoría para definir la prioridad semafórica de la guagua exprés en 65 cruces, de los que 32 ya están regulados y otros 33 serán nuevos

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

Guaguas Municipales ha encargado un estudio que definirá las bases del nuevo sistema de regulación semafórica del que se beneficiará la MetroGuagua, el nuevo modo de transporte rápido y de alta capacidad que no estará operativo en la capital grancanaria hasta el año 2023, de cumplirse las previsiones que maneja en estos momentos el grupo de gobierno.

La regulación semafórica es uno de los elementos claves para garantizar el éxito de la implantación de la guagua exprés en el corredor que separa Hoya de La Plata con la plaza de Manuel Becerra, en La Isleta, por toda la parte baja de la ciudad.

La idea clave es instalar un sistema que permita identificar a los vehículos de la MetroGuagua cuando circulen por sus vías exclusivas, de modo tal que cuando se aproximen a las intersecciones, los semáforos del resto de vehículos se pongan en rojo. Así se consigue un paso franco para la guagua exprés y se garantiza una frecuencia de paso para el transporte público de cuatro minutos por cada parada.

La empresa tiene cinco meses para realizar el estudio de la regulación de las intersecciones de la guagua exprés

Para ello se ha iniciado una auditoría de 65 cruces -aunque este número puede variar porque todavía queda por definir el tramo del recorrido que va entre los nuevos juzgados y Rafael Cabrera- en los que el paso de la MetroGuagua se interseca con la circulación privada, así como en la zona de influencia del trayecto. Por tal se entiende toda la zona que pivota alrededor del trayecto de la guagua exprés y que llega hasta la Avenida Marítima, el Paseo de San José, el Paseo de Chil y todo el istmo de Santa Catalina.

Intersecciones

De los 65 cruces que hay en el trayecto de la MetroGuagua, un total de 32 ya están regulados por semáforos. Y la intención es aumentar esta regulación en otras 33 intersecciones. Básicamente son veintiuna las calles que entran dentro de esta propuesta, que surge del análisis del Observatorio de la Movilidad y Tráfico.

De estas vías, once no cambian su regulación actual. Se trata de Villa de Zarauz, la plaza de Benalmádena, Eufemiano Jurado, Rafael Cabrera, Doctor Francisco Pérez, la plaza del Fuero Real de Gran Canaria, Luis Doreste Silva, Juan XXIII, Emilio Ley, Galicia y Mesa y López.

Pero hay otras diez en las que se instalarán semáforos para dar prioridad a la MetroGuagua en sus cruces. En este grupo se encuentran Blas Cabrera Felipe, que suma tres semáforos más a los dos que ya tiene; Alicante, que incorpora seis nuevos; Venegas, que gana dos; otro se coloca en el Paseo Madrid; uno más en Pérez del Toro; otros nueve en Pío XII; tres en Eduardo Benot; dos en Poeta Agustín Millares Sall; otro en la calle Gordillo; y los cuatro últimos en Juan Rejón.

«Esta auditoría, estudio o consultoría, debe fijar los criterios técnicos y económicos para la contratación de un proyecto de construcción que permita poner en funcionamiento la prioridad semafórica y su control así como la comunicación entre los vehículos de Guaguas Municipales y el Centro de Control de Tráfico (y de este Centro con todo el sistema semafórico), teniendo en cuenta la posibilidad de utilizar, en su caso, parte de la red existente, o renovando completamente la instalación del corredor del BRT y las intersecciones en el área de influencia», detalla el pliego por el que se ha regido el contrato y que finalmente se ha adjudicado a la empresa Sincosur Ingeniería Sostenible por un importe de 199.808,59 euros.

La empresa tiene cinco meses para realizar el estudio de la regulación de los cruces de la guagua exprés en Las Palmas de Gran Canaria.

Tres alternativas

«Con la implantación del BRT (siglas en inglés del sistema de tránsito rápido) se introducen en la intersecciones de la red urbana, los movimientos de este nuevo elemento de transporte, que interfiere en los ya existentes (sean de vehículos a motor, ciclistas, vehículos de movilidad personal o peatones). Esto obligará, en muchos casos, a replantearse la regulación del cruce, intersección o enlace, teniendo en cuenta las necesidades del BRT», se explica en el pliego, «es necesario dotar al BRT de prioridad semafórica si se quiere alcanzar un nivel de calidad aceptable para sus usuarios, tratando de llegar con ello a una velocidad comercial adecuada».

Para ello, se establecen tres escenarios diferentes en función del sistema de preferencia que se dará a los vehículos de la MetroGuagua. El primero de ellos es el que otorga una prioridad absoluta al transporte público en cada uno de los cruces; la segunda alternativa es la que plantea una relajación de esta prioridad y permite una cierta intervención para que el paso de la guagua exprés tenga una menor afección en el resto del tráfico; y una tercera que se define como una propuesta mixta, una mezcla de las dos anteriores.

Las obras que van a permitir la implantación de la MetroGuagua se iniciaron hace cuatro años y en estos momentos está ejecutado un 37% del presupuesto.