Firma del convenio entre el concejal José Eduardo Ramírez y el presidente del comité de empresa, Carlos Gómez. / C7

Guaguas retoma la paz social con el plan de recuperar los niveles de servicio anteriores al covid-19

Empresa y trabajadores firman el convenio en el momento en que la compañía alcanza ya el 70% de las cifras prepandémicas

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

La empresa Guaguas Municipales, representada por el concejal de Movilidad del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, José Eduardo Ramírez, y el comité de huelga, encabezado por Carlos Gómez, han firmado este martes el acuerdo que anula, de manera definitiva, la huelga convocada en el transporte público para el mes de diciembre y que amenazaba con dificultar la ya de por sí complicada movilidad en estas épocas del año en la capital grancanaria.

El edil aseguró que la firma del nuevo convenio -en el que se recoge la duración de la semana de trabajo en 35 horas y la subida salarial en consonancia con el incremento que se produzca en el marco de las administraciones públicas- hará que Guaguas Municipales entre en la senda de la «paz social» en un momento clave para la recuperación de la compañía. En la actualidad, el transporte público colectivo municipal ha recuperado ya el 80% de la demanda que tenía antes de la pandemia.

Guaguas perdió 13,5 millones de usuarios en 2020, lo que se tradujo en una merma de ingresos de diez millones de euros respecto a 2019. El ejercicio acabó con 1,3 millones de euros de pérdidas.

En verano del año pasado, ya se había contabilizado una recuperación del 50%. Desde entonces, el servicio ha ido creciendo hasta conseguir un 30% más.

El dato

  • 113.000 pasajeros. Guaguas está desplazando ya una media de 113.000 personas cada semana frente a las 141.000 a las que solía prestar servicio antes de la pandemia.

El acuerdo firmado este martes liquida un conflicto que giraba en torno al reconocimiento de las 35 horas a cambio de pequeñas cesiones en el tiempo en que se computan las horas extra y el alargamiento de jornada. Los trabajadores consiguen que la duración de la semana de trabajo quede definida en el artículo 28 del convenio colectivo, que es el referido a la duración pactada de la jornada. Hasta ahora, la empresa ya venía aplicando las 35 horas, pero su reconocimiento en el convenio estaba fijado por un anexo ya que el artículo 28 seguía conteniendo la jornada antigua de 37,5 horas semanales.

El concejal de Movilidad aseguró que el nuevo convenio no tendrá costes económicos extras para las arcas públicas porque la jornada de 35 horas ya se estaba aplicando de facto desde el acuerdo alcanzado en 2019. En cuanto al aumento salarial, tampoco tendrá impacto porque ya estaba recogido en los presupuestos de la empresa.

Preguntado por qué entonces se había dejado que la negociación se estancara y llegara al punto de que se convocara una huelga, Ramírez aseguró que había sido «un proceso normal de negociación» y destacó que «sabíamos que había posiblidades» de alcanzar un acuerdo.

Éste no se produjo hasta el domingo por la tarde, justo después de que el Ayuntamiento acudiera a la mesa de negociación, que ya había fracasado en el marco estricto de la empresa. El edil justificó la demora en la aparición de los responsables políticos en la ronda de diálogo: «No era nuestro papel». Entendía que había margen para el acuerdo entre las partes.

Por su parte, el presidente del comité de empresa, Carlos Gómez, aseguró que el acuerdo era «histórico» por lo que representa en la defensa de los derechos de los trabajadores.