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Imagen de archivo del letrado grancanario fallecido Juan Betancor. Arcadio Suárez
Se enfrenta a 30 años y medio por asesinar al abogado Juan Betancor

Se enfrenta a 30 años y medio por asesinar al abogado Juan Betancor

Tribunales ·

El acusado vivía en la casa del letrado en Santa Brígida y le quitó la vida quemándole con líquidos inflamables. También atacó a su esposa

Francisco José Fajardo

Las Palmas de Gran Canaria

Domingo, 30 de junio 2024, 02:00

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Durante seis días se celebrará desde este viernes el juicio que sentará en el banquillo al caboverdiano Antonio P. G. acusado de haber acabado con la vida de forma tremendamente cruel del conocido abogado grancanario Juan Betancor, a quien quemó con gasolina el 29 de mayo de 2022 dentro de su propio domicilio situado en Santa Brígida. El encausado, que vivía en la finca del letrado desde hacía 16 años, se enfrenta a una petición de condena de 30 años y medio por parte de la Fiscalía Provincial de Las Palmas en unos hechos que causaron una gran conmoción a la sociedad isleña ya que se trataba de uno de los juristas más reconocidos del archipiélago.

Este juicio se celebrará ante un Tribunal del Jurado presidido por la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Las Palmas y tendrá lugar los días 5, 8, 9, 10, 11 y 12 de julio.

El Ministerio Fiscal acusa al que era trabajador de Betancor de los delitos de asesinato, amenazas y detención ilegal por un crimen que tuvo lugar en la finca que el matrimonio usaba cuando el letrado cerraba su despacho profesional situado desde 1982 en la isletera calle de Juan Rejón.

En ese lugar, ubicado en el Camino del Gamonal nº 1, vivía desde hacía más de una década el presunto asesino, un caboverdiano de 72 años en el momento de los hechos que moraba a cambio de cuidarla y vigilarla. La propiedad contaba con varias edificaciones, incluida una vivienda principal que era la que ocupaba el matrimonio, mientras que Antonio P. G. vivía en una construcción separada.

En este contexto, la Fiscalía entiende que el domingo 29 de mayo de 2022, sobre las 10.15 horas, el acusado actuó movido por un «sentimiento de odio y resentimiento hacia Juan Betancor acumulado desde años atrás» y lo hizo con la «intención de acabar con su vida de forma cruel».

De esta forma, observó que el letrado salía de su vivienda y fue caminando por las zonas comunes y abiertas hasta donde se encontraba Antonio. Lo esperó en un pasillo estrecho «con un gran bote de pintura que había llenado previamente con gasolina y gasoil» y, cuando se lo encontró de frente, «arrojó de forma rápida y por sorpresa el contenido del bote por todo su cuerpo, que le empapó desde la cabeza hasta los pies», prendiendo simultáneamente el líquido inflamable «con un encendedor».

Actuó de esta forma, según esta parte, «conociendo el doloroso sufrimiento físico que provoca el fuego sobre el cuerpo de una persona viva».

El acelerante se inflamó de modo inmediato, envolviendo en llamas a la víctima, quien «lanzó gritos de dolor y pidió auxilio a su esposa». De forma paralela, «reaccionó inmediatamente» dirigiéndose a un aljibe de 3,15 metros de profundidad que se encontraba a una veintena de metros de donde estaba situado. Logró abrir la tapa que lo cubría y se metió dentro, «con la intención de apagar las llamas con el agua».

Antonio, «decidido a asegurar la muerte de Juan Betancor», cerró la tapa del aljibe dejando a su víctima en el interior y la cubrió con un horno viejo y la puerta de un coche, «para asegurarse de que éste no pudiese salir».

Los gritos de ayuda de Betancor en el momento del ataque fueron escuchados desde la vivienda principal por su esposa quien se dirigió hacia el lugar de donde estos provenían. Allí se topó de frente con el acusado, que «sostenía un cuchillo de grandes dimensiones». Con la «intención de infundirle temor», la agarró del cuello y le exigió que le diese el móvil «o si no, la mataría», señala la Fiscalía. La condujo hasta el salón de la vivienda principal, donde le puso el arma blanca en el cuello y, de esta forma, consiguió que la mujer le diese el teléfono «al temer por su vida».

El acusado, «con intención de impedir la libertad de movimiento de la mujer y que esta saliese de la finca», detalla el escrito de acusación, «cerró con la llave que estaba puesta en la cerradura la puerta de entrada de la vivienda», dejándola encerrada dentro de la misma y se llevó consigo el juego de llaves que abría el portón de entrada al recinto.

Pero la esposa de Juan Betancor «logró salir de la vivienda por una ventana y tuvo que escalar una pendiente hasta superar el vallado perimetral de la finca» para ir a parar milagrosamente a la calle. Después, «caminó por la carretera hasta la vivienda más próxima» y pidió ayuda a unos vecinos, quienes llamaron a la Guardia Civil y estos, a su vez, a la Policía Local de Santa Brígida.

Betancor fue encontrado con vida dentro del aljibe por agentes de la policía local, quienes respondieron a las llamadas de auxilio. Debido a las severas quemaduras sufridas, fue trasladado al Hospital Dr. Negrín y luego al Hospital Universitario La Paz de Madrid, donde falleció al día siguiente a las 12.50 horas por un fracaso visceral multiorgánico como consecuencia de la sepsis y shock plasmorrágico producido por las quemaduras sufridas que afectaron al 86% de su cuerpo.

El Ministerio Fiscal acusa a Antonio P. G. de un delito de asesinato con alevosía y ensañamiento, otro de amenazas graves y un tercero de detención ilegal. La acusación solicita una pena de 24 años de prisión e inhabilitación absoluta por el asesinato, así como un año y medio por las amenazas graves y cinco más por la detención ilegal.

Además, el acusado deberá indemnizar, según el Ministerio Público, a la mujer de la víctima con la cantidad de 100.000 euros en concepto del daño moral causado por estos hechos.

Programado para seis sesiones ante un jurado popular

El juicio, que se celebrará los días 5, 8, 9, 10, 11 y 12 de julio ante la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Las Palmas, estará presidido por la magistrada Eugenia Cabello. Primero se celebrará la selección del jurado para continuar el viernes con la práctica de la prueba, finalizando a finales de semana con las conclusiones, lectura de los informes y la redacción del objeto del veredicto sobre la que tendrá que deliberar el jurado popular. La acusación particular será ejercida por el hijo de la víctima, el letrado Juan Jacob Betancor.

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