El enterococo se esconde bajo El Confital

Los sondeos realizados en El Confital han localizado bolsas de aguas fecales bajo tierra. Sin embargo, la concentración de enterococos detectada es baja. El Ayuntamiento y los analistas siguen buscando el origen de esta contaminación «difusa».

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA

Los dos sondeos realizados por Estudios de Suelos y Obras Canarios (Esocan) han permitido alcanzar bolsas de aguas residuales en el subsuelo del Confital. Los primeros análisis de estas muestras, realizados por Hidrotecnia, permiten avanzar que hay «enterococos, pero no en recuentos altos», según explicó este martes el concejal de Aguas del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Roberto Santana, quien aclara que los resultados «aún no son concluyentes».

La presencia de enterococos en las dos catas -una más cercana a la costa, donde el nivel freático se localizó a ocho metros bajo la superficie; y otra, más próxima a la ladera, donde se alcanzaron los trece metros de profundidad- permite adelantar que bajo el suelo del Confital se produce una acumulación de bacterias que son arrastradas hasta allí desde algún punto.

Lo que ocurre luego es que cuando llega la pleamar, las mareas arrastran estas bacterias hasta la playa, lo que obliga a las autoridades sanitarias a cerrarla al baño.

En todo caso, el nivel de concentración de los enterococos no ha sido el suficiente como para explicar los altos índices que arrojan los análisis de las muestras tomadas en la playa.

«Tiene que ser un aporte más grande», explica Santana. El edil reconoce que aún queda por dilucidar lo más importante, que es «el origen o los orígenes».

Por el momento, los análisis que ha realizado Emalsa no han detectado ninguna fuga desde la red de alcantarillado y se descarta que pueda proceder de las tuberías de las viviendas de La Isleta comprendidas entre la calle Faro y la primera línea de costa.

«Los focos que podrían explicar estos hechos podrían estar en Las Coloradas y en la zona militar», sentenció el concejal de Aguas del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.

Roberto Santana cree que podríamos estar ante varios focos en forma de fugas no detectadas que, por las condiciones del terreno de esta zona de La Isleta, acabarían confluyendo en las proximidades del Confital, acumulándose en el subsuelo.

El concejal explicó que todos los datos serán analizados por los técnicos la próxima semana para determinar cuáles serán las próximas actuaciones con el fin de evitar la contaminación.