Palacios, en el centro y de blanco, en la puerta de su pub. / Juan Carlos ALonso

La dueña de La Florida fue acusada y juzgada por intrusismo al ejercer supuestamente de dentista sin título

La Fiscalía pidió para la empresaria dos años de prisión en un caso visto para sentencia. Era la dueña de una clínica dental en Mesa y López

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

La propietaria del pub La Florida, el local de Vegueta que fue noticia el fin de semana del 21 al 23 de enero cuando la policía local levantó varias actas por incumplimientos graves en las normas Covid y de locales de ocio nocturno, fue acusada y juzgada por la presunta comisión de un delito de intrusismo profesional ya que ejerció supuestamente de higienista y dentista careciendo de título oficial alguno.

El juicio, que está pendiente de sentencia, lo celebró el Juzgado de lo Penal número 3 de Las Palmas de Gran Canaria y en el mismo, la Fiscalía pidió una pena para Carolina Palacios Orgaz -que es como se llama la acusada y dueña del pub- de dos años de prisión y la accesoria de inhabilitación para el ejercicio de su profesión durante el tiempo de la condena. Su defensa alegó que los hechos objeto de acusación no eran ciertos.

Según el Ministerio Público, Carolina Palacios venía ejerciendo «de forma continuada y onerosa la profesión de higienista dental y en ocasiones de odontóloga», en la clínica dental Ortodoncia Orgaz, de la calle Juan Manuel Durán González, en la capital grancanaria. Además, era la directora, recepcionista y administrativa. Según el Ministerio Público, Palacios «carecía de título de higienista dental de carácter oficial» y «no tenía tampoco el título universitario de Odontología», además de que no «estaba colegiada en ningún colegio de odontólogos y estomatólogos de España». Solo contaba con «un diploma emitido por el Centro de Formación Neptuno, de fecha 16 de octubre de 2017, que no le habilitaba para trabajar como higienista dental en España», sostiene esta parte.

De este modo, el 14 de agosto de 2018, la acusada atendió a un paciente en el mostrador y lo «valoró abriendo su boca y le dijo que necesitaba un empaste estético», manifestándole que «había que hacer la reconstrucción de inmediato porque había peligro de extenderse los daños». Por todo ello le cobraría 55 euros y, si era pequeño, 45.

Este mismo paciente volvió a la clínica el 4 de octubre y «observó que la acusada atendía primero a un hombre y luego a una mujer, siendo la única persona que estaba en la clínica». Cuando le tocó a él, Palacios «se ayudó de un espejo redondo y de un instrumento dental para tocar las piezas y empezó a hacerle un examen de la boca» y le informó sobre el estado de su dentadura, «para, a continuación, hacerle una limpieza dental que duró casi media hora», dice el fiscal. Todo ello sin utilizar anestesia y cobrándole 30 euros. Al día siguiente, el cliente le pidió una factura y ella no hizo constar «la persona que realizó la limpieza bucal».

También -presuntamente- el 22 de enero de 2019 atendió en su consulta a otro cliente que fue con su hijo. La Fiscalía sostuvo en el juicio que Palacios «le dijo que era la doctora y realizó una limpieza bucal a su hijo y no pagó nada», pues formaba parte del «tratamiento de la Seguridad Social Padican». Además, «le recomendó que hiciera revisión a los 6 meses», según el escrito de acusación. El mismo detalla que Carolina Palacios «no llevaba un registro de pacientes en el ordenador».

Esta mujer se dio de alta en el Servicio Canario de Salud el 17 de septiembre de 2018, «haciendo constar que era la titular y la responsable-directora de la clínica».

La empresaria, para la captación de clientes, « se publicitaba en la webs como Clínica Dental Ortodoncia Orgaz, donde se anunciaba que contaba con 15 años de experiencia y que trabajaban todos los seguros y que se ofertaba un 25% de descuento», sostuvo la acusación en la vista oral.

Además, en su perfil de Facebook «desde junio de 2018 decía haber estudiado Odontología en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, poniendo además fotografías promocionales de la clínica y anuncios de tratamientos».

Carolina Palacios fue condenada por sentencia firme el 28 de enero de 2014, por un delito contra la seguridad vial, a 22 días de trabajos en beneficio de la comunidad y le quitaron el carnet ocho meses y dos días.

Imagen de la policía en los exteriores del local. / Juan Carlos Alonso

Numerosas actas por incumplimientos graves

Hay que recordar que el pub La Florida incumplió gravemente y según la policía, la normativa Covid al albergar en su interior a más de 200 personas sin mascarillas, sin distancia y bailando, además de que quebrantaron el horario de cierre. Los agentes identificaron incluso a, al menos, cinco menores de edad. Palacios lo negó todo y dijo que «las actas de la policía no son ciertas», que carecían «de veracidad» y que los agentes prevaricaron.