Aspecto que presentaba este miércoles el patio que la vecina afectada reclama se adecente. / C7

«Casi cuatro años de lucha» para que el Ayuntamiento acondicione un patio

Rosario Jiménez reclama al Consistorio que cumpla con la sentencia que le obliga a adecentar la trasera de su edificio, en el barrio de Las Rehoyas

Rebeca Díaz
REBECA DÍAZ Las Palmas de Gran Canaria

«El patio está hecho un desastre», asegura Rosario Jiménez, vecina del barrio de Las Rehoyas que lleva «casi cuatro años de lucha» en busca de una solución para los problemas de suciedad, filtraciones fecales y malos olores que sufre en el espacio libre de titularidad municipal que se encuentra en la trasera de su edificio.

Esta vecina afectada ya denunció públicamente su situación en este periódico el pasado octubre. Entonces exponía que llevaba «más de tres años» con «las ventanas y persianas cerradas a cal y canto» a causa de la suciedad y los malos olores que provenía de ese espacio en de la trasera de su bloque.

Apuntaba también que ante la falta de respuestas de la administración local a su demanda de que solventase el problema, decidió acudir a los tribunales y que el Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 2 falló a su favor en junio de este año respecto a su exigencia de que se limpiara y se solventaran los vertidos fecales en la zona.

Añadía, de igual modo, que la única acción que realizo el Ayuntamiento fue acudir a la zona «colocar una puerta y una tabla para no pisar las aguas fecales», el 10 de agosto.

Ante esto, volvió a acudir a los tribunales y el día 8 de octubre su abogado presentó un escrito en el que demandaba la ejecución forzosa de la sentencia.

En esa demanda se puso de manifiesto que el espacio de titularidad municipal «se encuentra en estado de abandono, desprende malos olores debido a la falta de mantenimiento y a la ubicación de unas alcantarillas que actualmente están en desuso y que el Ayuntamiento no ha sellado convenientemente, lo cual provoca el escape continuado y descontrolado de aguas residuales que provocan a menudo mal olor y plagas de insectos que penetran en la vivienda» de Rosario y que hace «insoportable su normal uso y habitabilidad, con los daños y riesgos que eso entraña a su salud».

El 21 de octubre los tribunales vuelven a respaldar su queja y le dan al Ayuntamiento 20 días para limpiar y adecentar la zona.

Ahora esta vecina explica que presentó una alegación el 21 de este mes a un informe de noviembre del Ayuntamiento porque, asegura, no ha dado cumplimiento al fallo de la sentencia en cuanto a la limpieza íntegra del espacio y pide una solución urgente.