Planta alta de la vivienda en donde se alojaba Paco, el asesino confeso de su tía Angelines. / juan carlos alonso

Crimen de San Roque: «Me voy a un asilo para que me atiendan y den de comer», dijo Angelines

La fallecida mantenía discusiones frecuentes con Paco por la herencia. Los familiares aportaron vídeos donde se escuchaban trifulcas entre ambos

CAROLINA ALEMÁN FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

María de los Ángeles F.H. –de 90 años– fallecía el pasado sábado a manos de su sobrino Francisco José F.H. –de 78 años– con el que convivía desde hacía más de veinte años y mantenía discusiones frecuentes por motivos de herencia.

Estas trifulcas fueron constatadas incluso por algunos familiares que comparecieron ante la autoridad policial en calidad de testigos y que, además, aportaroncuatro vídeos en los que se escuchaban a tía y sobrino gritando: «Me voy a un asilo, yo me busco una plaza y que me atiendan y me den de comer y pago. Y cuando no tenga que pagar...», se escuchó en uno de ellos a Angelines llorando afectada por la situación.

Este vídeo, grabado quince días antes del fatídico sábado 7 de mayo en el que Paco –como se hacía llamar el homicida– acabó con la vida de Angelines, lo aportó a los investigadores una sobrina bisnieta de la víctima en una visita que realizó a la vivienda de la calle Florinda, situada en el barrio de San Roque.

Los problemas entre Angelines y Paco eran constantes. La causa era una herencia que comprometía la vivienda y en la que el investigado habría empleado mucho tiempo construyendo un domicilio en la primera planta con acceso a la azotea para vivir él y, posteriormente, sus hijos, según los datos de los investigadores de la Policía Nacional.

Mas detalles

  • Lo acogió cuando dormía en la calle Los familiares manifestaron a la policía que Angelines acogió a Paco en su casa –hace veinte años– cuando este dormía en la calle, dejándole instalarse en el primer piso, una vivienda independiente equipada con cocina y por la que tenía que entrar a través de la suya.

  • «¿Bajamos y le pegamos una paliza?» Según los familiares, unas semanas antes del incidente, Paco le habría gritado bruscamente a la anciana cuando esta se quejó de los ladridos de los perros: «Cállate que estoy cansado. ¿Qué hacemos Luna, bajamos y le pegamos una paliza a la loca esta?», se escuchó.

A finales de abril fue la referida sobrina bisnieta la que tuvo que intervenir en una fuerte discusión entre Angelines y Paco. Durante la misma, esta joven grabó en vídeo varios instantes del pleito.

En el primero de ellos se escuchaba a la fallecida pedir ayuda a gritos a sus familiares, citando textualmente: «Hagan algo por mí, si me tienen un pizco de algo, ¡coño!». Además, dijo que con Paco «no se puede vivir, no se puede respirar», que ella solo quería que la dejaran «tranquila ya».

«¡Que se vaya a la mierda! A mí no me tiene que tratar ni bien, ni mal, no me tiene que tratar, ni hablar, ni decirme nada [...] ¡que se vaya al carajo! Que se pudra arriba», en referencia a la primera planta del inmueble donde moraba Paco.

En la cárcel

Hay que recordar que Francisco José F.H. se encuentra en prisión provisional, comunicada y sin fianza después de que la magistrada titular del Juzgado de Instrucción número 8 de Las Palmas de Gran Canaria lo investigue por un presunto delito de homicidio.

El crimen lo habría cometido el sábado y, tras discutir, golpeó presuntamente y en primera instancia a la víctima para, después, construir una especie de pira funeraria con bloques y baldosas en la habitación de la víctima. En la misma y usando líquido inflamable y pastillas acelerantes, quemó parcialmente el cuerpo para intentar borrar los rastros del homicidio, aunque posteriormente apagó las llamas debido al humo que desprendía.

Ató el cadáver con una cuerda y lo tapó con una lona azul para, a continuación, limpiar la sangre que había en el suelo con una fregona que encontraron en la vivienda.

Al día siguiente se entregó a la Policía Nacional portando una bolsa de supermercado en la que llevaba, entre otras cosas, quince camisetas de algodón, tres pantalones cortos, un pantalón largo con cinturón, un suéter de la marca Lacoste y numerosos productos de aseo, manifestando que son cosas de él «que ha preparado» para llevarlas a prisión.

«Que está con su prima de Telde, coño. ¿Vas a desconfiar de mí?»

Tres de los cuatro vídeos aportados por la sobrina bisnieta como pruebas ante los hechos acontecidos el pasado fin de semana, relatan lo sucedido cuando, alertada, intentaba entrar en la casa preocupada por la ausencia de su tía bisabuela. Incluso, el homicida le dijo a un vecino que le preguntó por Angelines :«Que está con su prima de Telde, coño. ¿Vas a desconfiar de mí?».

En el vídeo, se aprecia a la joven en la puerta de la vivienda, preguntando por Angelines y se escuchaba cómo el asesino confeso contestaba:«No se encuentra en casa». En ese momento, Paco le preguntó a la joven «¿No está contigo?». Ante la negativa de esta, volvía a preguntarle: ¿Tú conoces a una sobrina de ella, prima mía, que se crio aquí?». La sobrina bisnieta volvía a preguntarle que «dónde está» y él mencionó a la 'supuesta' prima, llamándola Nenita.

Según los investigadores, la bisniesta, una vez dentro de la vivienda –después de que Paco se opusiera en un primer momento–, se percató del olor a quemado y de que las pertenencias de su tía abuela habían sido trasladadas. Al preguntar por sus cosas, este no contestó pero sí manifestó: «No hay luz porque hay un corte arriba».

Ambos salieron de la vivienda inmersos en una fuerte discusión que culminó con la aparición de un vecino, también compareciente ante la policía como testigo. Insistió en ayudar a encontrar a la anciana. A esta persona, Paco le volvió a reiterar que estaba «con su prima, se lo dije coño, con la de Telde. ¿Vas a desconfiar de mí?».