Imagen de archivo de un hombre que circula en patineta por la capital grancanaria. / ARCADIO SUÁREZ

La compra de 320 patinetas para la capital queda desierta y Sagulpa convoca un nuevo concurso

El Ayuntamiento se ha visto obligado a iniciar una nueva licitación de suministro de los vehículos tras no recibir ninguna oferta

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

La Sociedad Municipal de Aparcamientos (Sagulpa) se ha visto obligada a convocar un segundo concurso para la adquisición de patinetas eléctricas después de que en la primera convocatoria no se recibiera ninguna oferta. La empresa pública ha introducido algunas modificaciones con el fin de conseguir que las empresas se interesen por aportar los vehículos de movilidad personal con los que se quiere poner en marcha el servicio público de patinetas, bautizado como Sityneta.

La nueva licitación mantiene tanto el número de vehículos que se quiere adquirir (320), como el de estaciones que habrá en la ciudad (40) y anclajes (400). Tampoco varía el presupuesto de licitación que se fija para la compra de las patinetas, que es de 620.000 euros.

Desde Sagulpa se entiende que el primer concurso, convocado el 24 de diciembre de 2021 y cuyo plazo de presentación de propuestas fue prorrogado diez días hasta el 31 de enero de 2022, «se quedó desierto porque los costes de logística se han encarecido debido a los precios de los componentes, la falta de microchips y el hecho de que no se pueda garantizar el transporte».

Sin embargo, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria no renuncia a la adquisición de los patinetes ya que su intención es que en julio pueda estar en marcha este nuevo servicio, que se plantea como complementario de la Sitycleta.

CARACTERÍSTICAS

  • Fuerza. Los patinetes podrán soportar un peso máximo de 100 kilos. En el primer concurso era de entre 100 y 130.

  • Peso. La primera intención era que la patineta pesara menos de 30 kilos. Ahora, menos de 38 kilogramos.

  • Pendiente. Las patinetas que se querían adquirir podían superar pendientes de hasta un 30%. Ahora se quedan en un 20%.

  • Casco. En virtud de las nuevas normas de seguridad vial, las patinetas deberán estar provistas de casco.

La intención de activar el servicio explica que ahora se haya sacado un nuevo concurso de cuyo pliego «se han eliminado las condiciones que podrían ser más problemáticas», como es el hecho de que la recarga de las patinetas -que son eléctricas- se haga en las estaciones. La intención de Sagulpa era que el vehículo se fuera recargando mientras estaba en reposo, en la estación. Ahora esto se sustituye por un mecanismo que dará un aviso al servicio de mantenimiento para que, en caso de bajo nivel de carga, se acuda a la estación y se pueda intercambiar la batería.

Desde el Consistorio capitalino se espera que con estas modificaciones se pueda ampliar el abanico de empresas interesadas en concurrir al proceso.

Hay que recordar que el servicio de Sityneta mantendrá un esquema público durante dos años. En ese momento, y con la información que se recoja en cuanto a su utilización, se decidirá si se mantiene como público, se opta por un sistema mixto o se cede en gestión indirecta.

La apuesta por el sistema público fue criticada por el viceportavoz del PP en el Ayuntamiento, Ángel Sabroso. «El empecinamiento de hacer desde lo público lo que desde hace años cubre el propio mercado no solo le costará dinero a todos los ciudadanos de forma injustificada, sino que se demuestra que en tiempo y esfuerzo es del todo ineficaz», indicó, «llevan años anunciando que habrá un sistema de alquiler de patinetes al que destinarán un montón de dinero público, como si la ciudad no tuviera otras necesidades».

«Si el argumento es que hay ciudades donde se dejan los patinetes en sitios inadecuados en la vía pública; o que se es incapaz de poner un marco regulatorio y los mecanismos adecuados, lo siguiente será que las discotecas, los bares o las peluquerías también las tendrán que poner los ayuntamientos», añadió.

En su opinión, si se hubiera dejado el servicio en manos de la iniciativa privada, la ciudad podría haber tenido patinetas de préstamo «desde hace mucho tiempo, con coste cero para las arcas públicas».