Caravana de los hosteleros para protestar por las restricciones

En la mañana de este jueves un grupo de empresarios del sector de la hostelería y el ocio nocturno han salido a la calle de la capital grancanaria para protestar por las restricciones al sector.

EFE Las Palmas de Gran Canaria

Hosteleros y restauradores de Gran Canaria y Tenerife han protagonizado este jueves una caravana de coches en ambas islas para protestar por las «injustas» medidas que se les imponen y exigir ayudas al Gobierno regional ante la difícil situación que atraviesa el sector por la crisis de la covid-19, que ha llevado al cierre de muchos locales.

En Las Palmas de Gran Canaria, la caravana ha concluido en la sede de la Presidencia del Gobierno, donde también se han vuelto a concentrar los empleados públicos temporales para pedir una respuesta a las demandas que presentaron hace quince días al Ejecutivo y miembros de la plataforma Salvar Chira-Soria, que reclaman que se paralice el proyecto de la central hidroeléctrica en el barranco de Arguineguín.

Los restauradores de Gran Canaria, procedentes de distintos puntos de la isla, han solicitado al Gobierno que «les escuche» y deje de «criminalizar» al sector con medidas como el cierre del interior de los locales, que creen excesivamente restrictivas y no basadas en datos que demuestren que son focos de contagio.

La propietaria de un restaurante y miembro de la Asociación Vegueta de Ocio y Restauración, Isabel Denez, ha señalado que su local dispone de terraza y puede afrontar la situación, pero son muchos los que no reúnen condiciones para instalarla, por lo que demandan que les dejen trabajar en el interior con aforos limitados.

Denez se ha quejado de que las ayudas prometidas por las administraciones «no llegan o son insuficientes» tras un año de pandemia en el que se han acumulado las deudas y han tenido gastos adicionales para acondicionar los locales para la seguridad de los clientes y trabajadores.

La dueña de otro local de hostelería en Vecindario, Ivón González, ha destacado que, en su caso, que es similar al de muchos empresarios de su ciudad, es imposible instalar una terraza debido al viento, por lo que ha pedido también que se permita servir en el interior con restricciones porque están «ahogados por los gastos».

Una restauradora de Mogán, Greta, ha afirmado que la hostelería y la restauración son los sectores «más machacados» y ha reclamado lo mismo, que les dejen trabajar y más ayudas, pues las concedidas son «insuficientes».

En Tenerife, donde la protesta también se ha organizado a través de las redes sociales y entre conocidos, es la segunda caravana de coches que llevan a cabo esta semana y, según ha destacado a Efe el portavoz Ruymán Capote, ha sido todo un «éxito» pues ha reunido a 600 vehículos al haber contado con el apoyo de los proveedores.

Capote ha asegurado que no dejarán de salir a la calle hasta que se adopten las medidas que reclaman para sortear esta crisis, que en Canarias ha provocado la desaparición de 3.633 empresas, de las que casi la mitad corresponden al sector de la hostelería, según recoge el manifiesto que han difundido.

En él se insiste en que la hostelería lleva sufriendo los cierres y restricciones más severos y, a juicio del colectivo, en ninguno de los casos las medidas adoptadas por el Gobierno han sido justificadas con la incidencia real de los casos y la relación de estos con el sector.

«La hostelería ha afrontado esta crisis sanitaria de forma casi heroica» y ha cumplido a «rajatabla» con lo dispuesto por el Gobierno, pero denuncian que hay «cierta arbitrariedad en las medidas según a qué sector se le imponen» e insisten en que las ayudas directas no llegan y los pliegos para solicitarlas son inasumibles.

Los ERTE no llevan la agilidad que se esperaba y los trabajadores tardan meses en cobrarlos, los impuestos siguen siendo lo mismos y la moratoria no soluciona nada, un «despropósito», denuncia el manifiesto.