Un momento del desarrollo del taller. / c7

Caminos que se abren desde la orientación

Asesoramiento sociolaboral. La Asociación de Voluntarios de CaixaBank, en coordinación con CEAR, desarrolla talleres para personas migrantes, refugiadas o solicitantes de asilo

Rebeca Díaz
REBECA DÍAZ Las Palmas de Gran Canaria

Si algo destaca Cristóbal Centeno del curso de acompañamiento sociolaboral que ha recibido este mes de julio, gracias a la acción coordinada de la Asociación de Voluntarios de CaixaBank en Canarias con la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), es la inyección de moral que le ha proporcionado. «Me dio mucho ánimo», responde al ser cuestionado sobre lo que le ha supuesto participar en una actividad que busca mejorar las posibilidades de inserción laboral de personas migrantes, refugiadas o, como es su caso, solicitantes de asilo.

Este venezolano de 53 años tuvo que dejar su país en el año 2019 «por la persecución» que asegura empezó a sufrir a raíz de «un problema en mi empresa, Siderurgia del Orinoco», en la que ejercía de «analista de seguridad e higiene industrial en los comedores». Explica que «se trabajaba en condiciones precarias» pero al Gobierno se remitían unos informes «que no se ajustaban a la realidad».

Dice que su responsabilidad le hizo denunciar este asunto a través de la prensa y que ahí comenzó «una persecución» que preocupó a su familia. Por eso sus tres hijos, «dos que ya vivían en Gran Canarias» y otro «que estaba en Pamplona», le aconsejaron dejar Venezuela rumbo a España.

El próximo día 8 de agosto «hará dos años que estoy en Canarias» y ya «tengo la residencia», comenta. Ahora, señala que el siguiente paso que persigue es encontrar un empleo y por eso no duda en seguir formándose. «Cinco cursos he hecho ya con CEAR», indica sobre el taller de mentoría sociolaboral que acaba de culminar y que asegura que «me ha servido muchísimo».

Así, señala que las dos jornadas en las que se desarrolló le aportaron mucha información valiosa para lograr su meta de integrarse en el mercado laboral.

«Estuvo cargado de contenido» y «la explicación» que desarrolló el personal voluntario que se encargó de impartirlo «fue muy interesante», comenta sobre un taller que se enmarca en los programas 'Incorpora' y 'Más Empleo de Fundación 'la Caixa', y que le aportó las herramientas necesarias para elaborar un currículum vitae o una carta de presentación, además de orientación precisa para la búsqueda de empleo o la preparación de una entrevista de trabajo.

Esta iniciativa dirigida a personas vulnerables en las diferentes fases de la empleabilidad, como apuntan sus responsables, también encierra el objetivo de mejorar la autoestima de los participantes. Algo que en el caso de Cristóbal parece haberse conseguido. «Me dio mucho ánimo, que es muy importante porque yo estaba muy decaído», explica quien reconoce con pesar que «no he podido sacar mis documentos de Venezuela», por lo que no le resulta sencillo la fase de convalidar titulaciones.

Considera que la parte anímica que se trabaja en estos talleres es tan necesaria como la de formación y que así lo entendieron y se lo trasladaron también algunos de los compañeros de taller, entre los que había tanto hombres como mujeres de distintos puntos de América Latina e incluso de África, aunque la mayoría eran compatriotas suyos.

Cristóbal reconoce la labor que ha realizado el equipo de voluntarios, pues el taller «me pareció excelente». Pero, además, agradece «el tiempo que nos han dedicado» ya que él, en su calidad de «voluntario de Manos Unidas», conoce de primera mano la implicación de quienes sacrifican su tiempo libre para ayudar a personas que atraviesan situaciones complicadas.

Marina Valverde es una de las voluntarias del programa de mentoría sociolaboral enfocado a mejorar las posibilidades de inserción de personas como Cristóbal. Explica que hace años que forma parte de la Asociación de Voluntarios de CaixaBank en Canarias, pero que desafortunadamente no participa en tantas iniciativas como le gustaría porque sus compromisos laborales no se lo permiten.

Sin embargo, apunta que cuando le comentaron la posibilidad de colaborar e impartir este taller de formación de orientación laboral «no me lo pensé». «Soy integradora social y la parte profesional tira», señala.

Apunta que su faceta de voluntaria responde a su deseo de «ayudar», pero sobre todo a sus ganas «de sentirme parte de un cambio» y «para eso es necesario poner voluntad». Además, está convencida de que «si nadie hace nada por nadie, las cosas no van a cambiar solas».

Esa filosofía de «aportar lo que puede, dentro de mis posibilidades» le llevó a tomar parte de una actividad en la que facilitaron a personas, «que son refugiados y están aquí porque tienen problemas en sus países porque son perseguidos», herramientas para «saber qué posibilidades tienen, hacer un currículum o cómo funciona el SEPE», entre otras cuestiones.

«El objetivo es que sean más autónomos», señala sobre unas personas que no lo tienen fácil y a las que «CEAR se encarga de abrirles caminos» y «darles herramientas».

Marina dice que detrás de estas personas se esconden historias de supervivencia. «Buscan su tranquilidad y la de sus familias por eso se van de sus países» y «solo quieren vivir tranquilas».

Asegura que cada vez que colabora como voluntaria «me lleno de satisfacción», porque «ellos valoran lo que les das y lo ven como un regalo».