Imagen de una terraza instalada en una zona de aparcamientos en la urbanización industrial El Sebadal. / JUAN CARLOS ALONSO

Bares y cafeterías piden que se mantengan las terrazas en aceras y vías hasta entrar en la fase 1

Los empresarios trasladan al alcalde la necesidad de mantener la ocupación excepcional de la vía pública para amortiguar las pérdidas

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

El presidente de la Asociación de Empresarios de Bares, Cafeterías y Restaurantes de Las Palmas (AECBR), Fermín Sánchez, ha trasladado al alcalde de Las Palmas de Gran Canaria, Augusto Hidalgo, la necesidad de mantener la ocupación excepcional de la vía pública con terrazas, a costa de espacio de aceras y aparcamientos, al menos hasta que Gran Canaria vuelva a la fase uno, el nivel más bajo de restricciones.

Ante el previsible cambio de Gran Canaria desde el nivel tres al dos -que volvería a abrir el interior de los locales a la mitad de su aforo- a partir del próximo lunes, los hosteleros han trasladado al Ayuntamiento la necesidad de mantener la medida extraordinaria que fue adoptada por el Consistorio para paliar el daño económico que generaba el nivel tres de alerta pandémica y que obligaba a los negocios a cerrar el interior de los locales.

La respuesta del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria fue la de permitir, a los negocios que no tenían terrazas, sacar mesas y sillas a las aceras -permitiendo siempre el tránsito de los peatones- y a la calzada, a costa de aparcamientos.

El dato

  • 3.500 negocios. Es el número de bares, restaurantes y cafeterías que operan en Las Palmas de Gran Canaria. Según los datos facilitados por la asociación de empresarios, estas empresas dan empleo a unas 15.000 personas.

Sin embargo, los empresarios temen ahora que, con la vuelta de Gran Canaria al nivel dos, se ordene la retirada de estas terrazas extraordinarias, que en muchos casos han servido de colchón para mantener los negocios. «Algunos negocios que cerraron, volvieron a abrir», expuso Sánchez en referencia a la posibilidad que se les dio de extender las terrazas por el dominio público sin contraprestación económica alguna.

Algunos hosteleros consultados por este periódico también se han dirigido al Ayuntamiento para explorar la posibilidad de mantener terrazas en aceras o en calzadas a cambio del pago de la tasa por ocupación de la vía pública con mesas y sillas. «Si nos permitieran dejarla, pagando los impuestos, podríamos plantearnos contratar a una persona más», indicaron.

En el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria no se quiso ofrecer ayer ninguna explicación respecto a la decisión que se adoptará en los próximos días. Tan solo se remitió al comunicado de prensa que se emitirá previsiblemente el próximo domingo, una vez que se conozca la determinación del Gobierno de Canarias en función de los datos epidemiológicos del covid-19.

Posible retirada

Sin embargo, en la administración municipal se han dado ya indicaciones, a nivel técnico, para que se dé la orden de que, una vez que se entre en la fase dos, se retiren todas las terrazas que están ocupando la vía pública de modo extraordinario.

Hay que tener en cuenta que la mayor parte de las terrazas que se han expandido en las últimas semanas por aceras y calles carecen de autorización formal ya que ha habido técnicos municipales que han preferido no firmar los permisos por entender que para eso se requiere de una suspensión de la ordenanza en vigor, algo que no se ha hecho.

En la actualidad, más de seiscientos negocios de restauración solicitaron permiso al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria para extender mesas y sillas.

Fermín Sánchez refirió que el alcalde Hidalgo se mostró abierto a estudiar la posibilidad de mantener esta ocupación extraordinaria hasta que se en entre en la fase una. Hay que recordar que el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, que lleva aplicando esta medida desde fines de diciembre, ya decidió ampliar la medida hasta el mes de mayo.

La asociación de Bares, Cafeterías y Restaurantes también pidió flexibilidad al Gobierno de Canarias para que no aplique la restricción del 50% de aforo a aquellas terrazas en las que se pueda garantizar dos metros de distancia entre unas mesas y otras.

Otra terraza en la capital grancanaria. / Juan carlos alonso

Pérdidas de un 60% desde el inicio del confinamiento

La facturación de los negocios de hostelería de la capital grancanaria se ha desplomado en torno a un 60% desde que en marzo se ordenó el confinamiento como medida para restringir la expansión del covid-19, según explicó el presidente de la Asociación de Empresarios de Bares, Cafeterías y Restaurantes de Las Palmas, Fermín Sánchez.

El portavoz del sector hostelero aseguró que por el momento no se tienen datos de cierre de empresas en Las Palmas de Gran Canaria. Pero a nivel nacional, especificó, entre el 30% y el 40% de los negocios han bajado la persiana de manera definitiva.

Otros indicadores sí dan una dimensión auténtica del impacto de la crisis que ha acompañado a la pandemia del coronavirus. Así, de acuerdo con los datos del Observatorio de Empleo de Canarias, dependiente de la Comunidad Autónoma, uno de cada tres parados registrados en las oficinas de empleo de la capital grancanaria son trabajadores de la hostelería y del comercio minorista. En total, la ciudad contaba en enero con 48.077 parados, de los que un total de 15.784 desarrollaban su desempeño profesional en estos sectores.

Si se amplía el visor a nivel autonómico, la destrucción de empleo ha sido una constante en el sector de la hostelería desde el año anterior hasta el actual. Así, se ha pasado de 35.938 desempleados en 2020 a un total de 53.840 en enero del presente año, lo que representa un aumento interanual de casi el 50%. En este caso, el porcentaje de parados del sector hostelero era del 19% respecto del total (279.230 desempleados), con datos referidos al mes de enero.

En cuanto a los datos de contratación, y también referidos a nivel de toda Canarias, las firmas de contratos bajaron un 28% en el último mes, y se desplomaron un 83% en la comparativa anual.