Los voluntarios de Prosoclan son sanitarios y aseguran que han seguido todos los protocolos en los repartos. / C7

El Ayuntamiento cambia la cerradura del local de Las Torres y 37 familias se quedan sin alimentos

La asociación Prosolcan no pudo trasladar este miércoles «700 kilos de comida, más fruta y verdura» del Banco de Alimentos al no poder acceder al espacio que usan para el reparto

Rebeca Díaz
REBECA DÍAZ

El cambio de cerradura efectuado por el Ayuntamiento capitalino en el local social de la plaza de la Ascensión, en Las Torres, impidió que la asociación Prosolcan efectuara ayer el reparto de los productos que cada mes recibe del Banco de Alimentos entre las «133 personas» que forman las «37 familias» que atienden.

Guacimara Sosa, integrante de esta organización que de manera altruista lleva años colaborando con familias con dificultades, explica que este miércoles se dirigió por la mañana a abrir el espacio municipal, «en el que ocupamos un cuarto que utilizamos una vez mal mes» para el reparto, para comenzar a organizar la recepción «de 700 kilos de comida, más fruta y verdura» que debía recoger el camión que habían alquilado para ir a la sede del Banco de Alimentos. «Pero nos encontramos con que nos cambian la cerradura», denuncia.

Señala que dio cuenta de este hecho al Distrito y que la respuesta que obtuvo fue que «está prohibido el reparto de alimentos en los locales sociales».

La voluntaria de Prosolcan explica que lleva «repartiendo alimentos desde que abrieron el local», hace bastantes años. Una tarea que asegura ha continuado incluso durante la pandemia «porque hace un año le pedí permiso a Prisco Navarro -concejal de Participación Ciudadana- y me lo dio». Y añade que la última vez que entregaron alimentos «fue el 10 de marzo» pasado.

Es más, dice que como sabía que algunas asociaciones estaban teniendo problemas para usar estos espacios, « el martes pasado me reuní con Prisco para avisarle de que el 14 de abril tenía el reparto mensual».

Pero lo ocurrido ayer la obligó a suspender el reparto con la consiguiente preocupación de las familias que contaban con esos alimentos. «Desde el Distrito me dicen que el nuevo concejal, Josué Iñiguez, no tenía conocimiento de esta actividad», expone. Y asegura que si bien es cierto que nunca ha mantenido un encuentro con él, responsables anteriores de Ciudad Alta como «Carlos Mata y Mario Regidor» lo sabían. «Incluso e l Ayuntamiento nos estuvo pagando el camión durante un año» y «a mí no me dieron la llave por gusto», indica.

Guacimara reconocía ayer que había «llorado de la impotencia» que sentía por no poder atender a familias «en las que hay niños, que es lo que más me preocupa». Pues junto al reparto mensual, estas personas iban a recibir «leche, cereales y pañales» de los productos que les llegan de Europa para repartir en tres meses y de los que casi 1.000 kilos permanecen en interior del local.

Añade que «como vieron que empecé a moverme me han dicho que me van dejar entrar para sacar los alimentos», pero no sabe dónde va a poder entregarlos, pues no cree que la calle sea un sitio adecuado para exponer aún más a estas familias. «Dicen que tengo que solicitarlo por escrito», apunta.

Guacimara recuerda que «yo s oy sanitaria y mis compañeros también y estamos todos vacunado», además de que en todo momento han mantenido los protocolos anti-covid.

Derivaciones

Critica que no les dejen usar el local, « pero las trabajadoras de los Servicios Sociales nos siguen derivando personas».

David Suárez, edil de CC-UxGC, denuncia estas derivaciones y recuerda que estas entidades «realizan una labor esencial en esta pandemia con las personas más vulnerables». Por lo que tacha de «incomprensible» una medida que castiga «tanto a las familias como a las entidades, cerrando los locales sociales, cambiando las cerraduras e impidiéndoles realizar el reparto de alimentos».

Desde el Consistorio señalan que se actuó por «seguridad»

El cambio de cerradura del local de Las Torres se hizo por «seguridad». Así lo señalaron ayer fuentes municipales. Recordaron que por el nivel 3 de alerta «todos los locales sociales están cerrados» pero vecinos de la zona alertaron de que en el interior del mismo «se estaban haciendo actividades». Apuntaron que se trató de contactar sin éxito con los colectivos con llave del local para informarles del cambio de cerradura y que ya se les ha avisado «para que saquen sus cosas».