Reparto ante el local de Zárate este viernes. / COBER

«Hemos atendido a más de mil familias»

La asociación Cofiris inició este viernes su última entrega de alimentos en Zárate tras recibir la orden del Ayuntamiento de desalojar el local social en el que realiza su labor hace más de ocho años

Rebeca Díaz
REBECA DÍAZ Las Palmas de Gran Canaria

A las cinco de la tarde de este veiernes comenzaba la última entrega de alimentos que llevará a cabo la asociación cultural y vecinal Cofiris en Zárate y que concluirá en la jornada de este sábado. La orden de desalojo en un plazo de diez días del local social municipal que ocupa desde hace más de ocho años en este barrio del Cono Sur, que le notificó este lunes el Ayuntamiento capitalino, ha dejado a esta entidad colaboradora con el Banco de Alimentos sin un espacio en el que continuar atendiendo a la treintena de familias con dificultades que en estos momentos se beneficiaba de una labor llevada a cabo por voluntarios.

«Tengo una ansiedad tremenda», explicaba este viernes Israel Medina, presidente de esta asociación, en las horas previas al inicio de un reparto que como de costumbre se ha divido en dos jornadas para que las personas beneficiarias, citadas con antelación, tengan todas la garantías sanitarias a la hora de retirar sus lotes de alimentos.

«Hemos atendido a más de mil familias en estos ocho años», recuerda Medina aún sin tener claro cómo van a solventar el problema que les genera el que el Consistorio capitalino les haya dejado sin el espacio en el que han venido atendiendo a personas con dificultades, derivadas en muchas ocasiones desde los propios servicios sociales municipales, bajo el argumento«de que en los locales sociales no se puede almacenar alimentos porque no reúnen condiciones para su conservación».

Señala que los voluntarios que colaboran con Cofiris si empre han cumplido con las medidas sanitarias que exige la actual situación generada por la pandemia de la covid-19 y que incluso disponen de escritos que certifican que «todas las inspecciones que ha hecho el Banco de Alimentos son favorables».

Sin embargo, el próximo miércoles vence el plazo para dejar el local de la calle Francisco Inglott Artiles sin que sepan qué van hacer con los alimentos que aún quedarán en él tras esta última entrega.

«No tenemos soluciones ni nos han dado alternativas», se lamenta el presidente de Cofiris, quien recuerda que el trabajo desinteresado que ellos han venido desarrollando deja ahora en la incertidumbre a muchas familias del Cono Sur pero también de San Nicolás, El Batán o Ciudad Alta.

Distintos momnetos de la entrega de este viernes. / Cober

«Vamos a estar aquí hasta el último momento», explica Medina sobre su intención no dejar el local social hasta que expiren los diez días de margen, ya que insiste en que «no sabemos qué vamos a hacer con la comida».

Por eso reclama al Ayuntamiento que «nos busque una solución o que nos paguen el transporte», ya que no disponen de medios para el traslado que les exige el gobierno local.

Asimismo, dice estar convencido de que «el barrio y los usuarios se les va a echar encima» al Consistorio cuando acudan a hacer efectivo el desalojo de las referidas instalaciones municipales.

A pesar de que Medina es consciente de que ya otros colectivos han sido desalojados de los espacios del Ayuntamiento en los que desarrollaban una labor similar a la suya bajo el mismo argumentos, no tira la toalla. «Tengo esperanza, aunque a otra asociaciones ya se lo han hecho. Por eso vamos a esperar hasta el último día», señala.

Críticas de la oposición

Los grupos de la oposición en el Consistorio capitalino no han dudado en salir en defensa de la tarea que desarrollan colectivos como Cofiris en espacios municipales y por eso no han dudado en criticar la medida del gobierno local. Así, el PP ha anunciado que emprenderá «acciones legales para defender el reparto de alimentos a las familias más necesitadas en locales de titularidad municipal».

La portavoz de la formación en el Consistorio, Pepa Luzardo, ha apuntado que «no es la primera entidad de reparto que tiene que abandonar su local por exigencia municipal», al tiempo que ha animado «a todas las entidades de reparto y colectivos sociales que están recibiendo escritos de amenazas del PSOE para dejar de usar los locales sociales municipales para este fin a que defiendan su derecho de uso de esos emplazamientos públicos», ofreciéndoles «todo el apoyo legal que necesiten para ello».

Por su parte, el viceportavoz de CC-UxGC en la Corporación, capitalina, David Suárez, ha declarado que si bien «es cierto que el reglamento de los locales sociales establece que serán destinados para actividades sociales y culturales, y no como almacén», hay que tener en cuenta «la situación social en la que nos encontramos».